Julián Álvarez presiona a Simeone: «Solo quiero al Barcelona», pero en el Camp Nou lo dan casi por perdido

Julián Álvarez presiona a Simeone: «Solo quiero al Barcelona», pero en el Camp Nou lo dan casi por perdido

El delantero argentino ya ha trasladado personalmente a su entrenador que quiere irse al Barça, intensificando la estrategia para que el club colchonero se vea obligado a abrir una negociación; Gil Marín mantiene bloqueada su venta y en el Camp Nou empiezan a dar prácticamente por imposible la operación este verano aunque no descartan un último giro

Lejos de pasar a un segundo plano por la irrupción azulgrana en el fichaje de Rodri Hernández, la operación Julián Álvarez también está jugando sus cartas decisivas estos días ya que el FC Barcelona mantiene viva la esperanza de firmarlo este verano.

La estrategia está muy definida tras una reunión en Madrid de Deco con el agente del jugador, Fernando Hidalgo. El delantero argentino ya ha agotado prácticamente todas las vías posibles para intentar abandonar el Atlético de Madrid y vestir la camiseta del Barcelona y lo volvió a hacer en una conversación cara a cara con Diego Pablo Simeone durante la concentración de la selección argentina en el Mundial.

La charla tuvo lugar el pasado 2 de julio en Miami, donde el técnico rojiblanco aprovechó su visita para reunirse con el futbolista. Fue entonces cuando Julián trasladó con absoluta claridad cuál era su postura. El mensaje no dejó espacio para interpretaciones: «Solo quiero al Barcelona». Ni la Premier League, ni el PSG ni cualquier otro gran proyecto europeo. La única salida que contempla el delantero pasa por aterrizar en el Camp Nou.

Simeone le escuchó pero el Atlético no cambia de postura

En aquella conversación, Simeone también quiso explicar al jugador cuál era su posición dentro del conflicto. El entrenador argentino le transmitió que entiende perfectamente su situación, aunque recordó que es un hombre de club y que las decisiones finales corresponden al consejo de administración encabezado por Miguel Ángel Gil Marín y la dirección deportiva.

El técnico tampoco desea comenzar la temporada con un futbolista incómodo o pensando en otro destino, pero ya le advirtió que no podrá intervenir a favor de sus intereses si se enfrenta a una decisión institucional que el Atlético mantiene firme desde hace semanas. Y esa postura sigue siendo exactamente la misma un mes después.

El Atlético continúa negándose incluso a abrir una mesa de negociación con el Barcelona. Ni la oferta cercana a los 100 millones de euros presentada semanas atrás ni el deseo expresado públicamente por el jugador han conseguido modificar la posición rojiblanca.

La última baza del futbolista

Con el mercado entrando en su recta final, Julián sabe que apenas le quedan mecanismos de presión. El delantero no piensa declararse en rebeldía ni protagonizar ningún conflicto público. Todo lo contrario. Se incorporará con absoluta normalidad a la disciplina del Atlético una vez concluya la gira asiática del equipo y seguirá entrenándose con total profesionalidad. De hecho, ya está siguiendo un plan específico de trabajo y lo está haciendo con máxima profesionalidad y siendo uno más de la plantilla.

No obstante, todavía volverá a insistir de puertas hacia dentro. Está previsto que, tras el regreso del Atlético de Corea, el futbolista y su entorno mantengan una nueva reunión con Miguel Ángel Gil Marín y Mateu Alemany para reiterar una petición muy concreta: que el club abra un canal de diálogo con el Barcelona.

Julián entiende que el Barça está dispuesto a realizar un importante esfuerzo económico y considera que todas las partes podrían encontrar una solución beneficiosa si el Atlético aceptara negociar. El problema es que, hasta la fecha, el club madrileño ni siquiera contempla esa posibilidad.

El Barça empieza a resignarse

Mientras tanto, el optimismo que existía hace apenas unos días comienza a rebajarse en las oficinas del Camp Nou. Según informa Matteo Moretto, el Barcelona da prácticamente por perdido el fichaje del delantero argentino, al menos en este mercado de verano.

La sensación dentro del club azulgrana es que el gran obstáculo nunca ha sido convencer al futbolista. Ese trabajo está hecho desde hace semanas. La barrera continúa siendo el Atlético de Madrid.

La entidad presidida por Miguel Ángel Gil Marín mantiene la puerta completamente cerrada y no muestra la más mínima intención de negociar con un rival directo en LaLiga. Pese a ello, el Barcelona todavía no tira definitivamente la toalla. En el Camp Nou cruzan los dedos para que la presión ejercida por el propio Julián termine provocando un cambio de paradigma y la situación pueda desencallarse milagrosamente en los últimos días del mercado.

Flick no renuncia a su gran deseo

Lo que no ha cambiado absolutamente nada es la opinión de Hansi Flick. El técnico alemán sigue considerando a Julián Álvarez como el delantero ideal para liderar su nuevo proyecto. Ni siquiera la llegada de Rodri Hernández modifica los planes del entrenador azulgrana.

Para Flick, son dos operaciones completamente compatibles. Mientras Rodri reforzaría el centro del campo con liderazgo, experiencia y capacidad para organizar el juego, Julián aportaría movilidad, presión, gol y una enorme polivalencia ofensiva. El entrenador considera que el argentino puede convertirse en el gran referente del ataque durante los próximos años y así se lo trasladó hace tiempo tanto a Joan Laporta como a Deco.

Rodri, cerca… Julián, mucho más complicado

La diferencia entre ambas operaciones resulta abismal. En el caso de Rodri, el Barcelona ya tiene un acuerdo total con el futbolista y las conversaciones con el Manchester City avanzan hacia un entendimiento económico que podría cerrarse durante el fin de semana.

Con Julián ocurre exactamente lo contrario. El futbolista también ha elegido al Barcelona por delante de cualquier otra propuesta, pero el Atlético continúa sin dar un solo paso hacia una posible venta. Ese bloqueo provoca que en el Camp Nou convivan dos sensaciones muy distintas. Existe un enorme optimismo respecto al fichaje de Rodri, mientras que con Julián Álvarez predomina la resignación.

Aun así, nadie da todavía la operación por completamente muerta. El Barça seguirá esperando un gesto del Atlético hasta el último momento, consciente de que la voluntad del futbolista juega completamente a su favor.

La gran incógnita es si ese deseo bastará para derribar el muro levantado por el conjunto rojiblanco o si, por el contrario, el gran anhelo ofensivo de Hansi Flick tendrá que esperar, al menos, una temporada más.

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