Infantino brinda el Mundial 2030 a Marruecos durante su visita a Mohamed VI: «Se celebrará en el país más hermoso de todos»

Infantino brinda el Mundial 2030 a Marruecos durante su visita a Mohamed VI: «Se celebrará en el país más hermoso de todos»

El escenario de la final del torneo sigue siendo una incógnita por resolver mientras la geopolítica y las relaciones fluidas del presidente de la FIFA y el rey marroquí podrían condicionar la decisión definitiva y hacer ganar enteros a un país que inicialmente no estaba entre los organizadores de la cita

El Mundial de 2030 queda lejos en el horizonte, aunque sigue de actualidad por las cuestiones por resolverse al ser un evento que tendrá varias sedes, como son España, Portugal y Marruecos, más partidos en Argentina, Uruguay y Paraguay. Precisamente recientemente ha estado visitando Marruecos Gianni Infantino, presidente de la FIFA, que ha estado en las celebraciones Día del Trono en el país norteafricano donde ha tenido la oportunidad de estar con el rey Mohamed VI.

Una de las cuestiones que debe dilucidarse de cara al Mundial 2030 es conocer el escenario de la final de la competición. Aunque tiempo atrás España aparecía como clara candidata a ser la sede de ese encuentro, en los últimos tiempos también ha tomado fuerza la opción de Marruecos con el gran estadio que el rey Mohamed VI planea construir en Casablanca. Un asunto del que no ha hablado Infantino, aunque sí ha dejado una frase llamativa en su visita a tierras marroquíes. «El Mundial 2030 se celebrará en el país más hermoso de todos», ha dicho en referencia a Marruecos.

Infantino advierte que el Mundial de 2030 será el «mejor y más grande de toda la historia»

Las declaraciones de Infantino, que días atrás generó polémica con su ideal finalmente desechada de privatizar el Mundial, se enmarcan también con otras palabras en las que advirtió de lo que sucederá en el Mundial de 2030: «Será el mejor y más grande de toda la historia». Hay que recordar que se trata de la Copa del Mundo del centenario, después de que la competición arrancara con la edición de 1930 en Uruguay.

Las fluidas relaciones de Infantino con Marruecos y su rey han generado inquietud en España y Portugal sobre el papel más preponderante que pueda tener el país norteafricano de cara a la celebración del Mundial 2030, en el que inicialmente no estaba incluido como organizador pero que finalmente entró con fuerza adquiriendo un rol cada vez mayor.

La geopolítica y la crisis migratoria en Ceuta

Las relaciones entre España y Marruecos han estado en los últimos días de máxima actualidad, después de la crisis migratoria en Ceuta con la llegada, según distintas informaciones, de más de 60.000 migrantes de forma masiva a la ciudad fronteriza. Una clave política y social, que también puede tener derivadas de cara al Mundial 2030 y la geopolítica, tan definitiva en la celebración de eventos deportivos de ese nivel. La visita de Infantino a Marruecos con la visita a su rey y lo sucedido en Ceuta ha coincidido en apenas unos días.

A tenor de las declaraciones públicas de los dirigentes de España y Marruecos la relación es fluida y se habla de socios. También hay quien señala que lo sucedido con la crisis migratoria tiene que ver con medidas de presión del país norteafricano en la manera de afrontar las relaciones entre dos países condenados a entenderse por la proximidad geográfica.

El aval de España por ser campeona del mundo y su experiencia en organización de grandes eventos

De cara al Mundial de 2030 y los detalles del reparto de partidos, especialmente en el caso de la final, España puede esgrimir el peso de ser el actual campeón del mundo. El título conquistado por la selección española en la cita de Estados Unidos, México y Canadá también debe ser un aval tenido en cuenta a la de decidir dónde se celebrara el partido definitivo de la competición.

Además España ha demostrado a lo largo de su historia su capacidad para celebrar eventos deportivo y no deportivos de primer orden. Un contrapeso que este pulso geopolítico, donde tampoco conviene olvidar a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que guarda una excelente relación tanto con Infantino como con Marruecos.

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