Los últimos acercamientos entre Infantino y Marruecos dan mucho que sospechar, los africanos quieren arrebatar la final del Mundial, y si lo consigue, España debería plantarse y salir de la organización
Cuando el río suena, agua lleva. No ha hecho más que terminar el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y ya hay polémica con el que se celebrará dentro de cuatro años, en España, Portugal y Marruecos, que ha sido la última en sumarse como anfitriona y la que más guerra está dando.
En un principio iba a ser Ucrania la tercera anfitriona, pero la prolongación del conflicto armado con Rusia obligó a un cambio, siendo finalmente Marruecos el tercer país anfitrión. Pero no lejos de conformarse con ser uno de los países organizadores, Marruecos quiere arrebatar a España el partido más importante, el de la final.
Y ya ha activado todo tipo de artimañas para convencer a la FIFA y a un Gianni Infantino cada día más entredicho, para conseguirlo. Es lógica la preocupación en España, pues el país que más sedes aporta, ¿y ahora se va a quedar sin la final? Sería una absoluta vergüenza, pero eso también demostraría el poco poder que tiene la Real Federación Española de Fútbol ante la FIFA.
Todavía no se ha confirmado ese cambio, pero de hacerlo, yo lo tendría muy claro, abandonaba la organización del Mundial. Es momento de decir basta, se acabó, hasta aquí. O España acoge la final del Mundial o no se juega en España el Mundial.
Hay que tener orgullo y valentía ante una FIFA que poco a poco se va pareciendo cada vez más a la de Joseph Blatter, y ya sabemos como acabó el expresidente del máximo organismo del fútbol mundial. Marruecos no puede acoger la final de un Mundial, por muy buena relación que haya entre ese país e Infantino. No es un país preparado para acoger un partido de tal calibre y a las dos aficiones que lleguen a ese partido.
No quiero mezclar la política con el fútbol, pero los últimos acontecimientos en la frontera con Ceuta han demostrado la realidad que se vive en el país vecino. Además la UEFA ha declarado ya la ‘guerra’ a la FIFA tras el amago de Infantino de privatizar el Mundial, algo que le puede costar caro a la larga, pero esa batalla también puede ir en contra de los intereses y las ilusiones de España.
Por si no hubiera motivos más que suficientes para pensar que dejarán a España en la estacada, dentro de apenas siete meses se volverá a elegir al presidente de la FIFA, volverá a salir elegido Gianni Infantino pues a día de hoy no hay otro candidato que haya dado el paso, ¿y saben donde se celebrará dicho congreso? Efectivamente, en Rabat, capital de Marruecos.





