Hacen faltan refuerzos que aporten veneno y el verdadero examen del director deportivo nervionense está en fichar bueno, bonito y barato. Eso sí que no cambia, aunque ahora se hable más de límites salariales, plusvalías y amortizaciones pendientes.
Hasta ahora, el trabajo de José Ignacio Navarro al frente de la dirección deportiva del Sevilla FC recibe el aprobado. Para muchos, incluso, con nota. Es la opinión generalizada de la calle y del termómetro que ofrecen las redes sociales, del cual en realidad no siempre hay que fiarse. Pero un servidor considera también que el sustituto de Antonio Cordón -porque no había otro- está haciendo las cosas con sensatez. El problema es que la afición nervionense se ha acostumbrado a celebrar las salidas y las famosas plusvalías y parece haberse olvidado de que a su equipo le hacen falta muchas cosas para no volver a sufrir tanto en esta próxima temporada.
De la plusvalía de Akor Adams al ahorro con Nianzou
No se puede discutir que la venta de Akor Adams ha sido un gran negocio. Costó 5,5 millones hace un año y medio (lo trajo el defenestrado Víctor Orta) y el Venezia ha pagado 16,8, si bien ciertas variables fáciles de cumplir pueden llevar el montante final hasta los 20,5 millones (mas otros tres kilos en bonus ya más complicados de conseguir). Tampoco es menos cierto que con la marcha del nigeriano, pieza básica en la permanencia de la pasada campaña gracias a sus 10 goles, el conjunto nervionense ha perdido a su mejor delantero, por más que desesperase a la parroquia del Sánchez-Pizjuán con sus constantes fueras de juego. Pero sea como fuete, todos han festejado su marcha.
Más efusividad incluso provocó la de Tanguy Nianzou, que casi hace descorchar las botellas de champán en Nervión. En su caso, el Lille no ha pagado un euro, pero el importante ahorro provocado al perdonar el 70% de su salario ya supone quitarse una importantísima losa de encima, al mismo tiempo que se dice adiós a uno de los peores fichajes en la historia del club (a este lo trajo Monchi).

Más celebraciones con Juanlu y Rafa Mir
Luego está el caso de Juanlu, un joven valor de la cantera de solo 22 años al que la gente no le ha pasado una, como suele suceder con los de la casa. Aunque en otros mercados se habló de ofertas mayores, se da por bueno que un futbolista que no era titular se vaya al Bournemouth dejando 11 millones más dos en variables, sobre todo por aquello de que la plusvalía, término que ya parece dominar todo el mundo, es íntegra.
Además, también está cerca de producirse la salida de Rafa Mir al Aris de Salónica, lo que debe generar el ahorro de una parte de su sueldo de Champions y representa un gran quebradero de cabeza menos. No solo porque es un descarte muy caro, sino por su situación procesal, que hacía pensar que sería imposible colocarlo.
Más jugadores en venta y descartes por colocar
José Ignacio Navarro, sin embargo, está haciendo posible lo que parecía una quimera. Y la afición aún aguarda expectante noticias sobre Joan Jordán, Gattoni, Cardoso y Pedrosa. Sin olvidar que se esperan más ventas, con Ejuke en la rampa de salida y Rubén Vargas como gran baza para hacer caja. Además, se han rechazado ofertas insuficientes por Oso, que sigue sin renovar, como Castrín, y se mantiene en el mercado a jugadores como Agoumé o Sow, sin que haya transcendido movimientos por ambos. Y no descarten que puedan aparecer propuestas por Kike Salas o Carmona que provoquen otras de esas plusvalías íntegras.
El papel de los fichajes realizados y los que faltan
¿Pero y los fichajes? Sí, de momento son seis, contando el regreso de Odysseas Vlachodimos, sobre el papel la mejor incorporación. El último en llegar, por su parte, ha sido otro meta, el joven Fran González, que partirá a priori como suplente del griego. También se ha apostado por la juventud con Julio Diaz, que tendrá que ganarse el puesto ante Suazo en el lateral zurdo, e incluso con Sagante (24 años), recurso para el eje de una zaga que contaba con muchos efectivos pero poco válidos.
Además, se ha sumado experiencia en defensa con Juan Iglesias y en el centro del campo con Jon Guridi. Pero hace falta mucho más. Sobre todo, en ataque. Se buscan dos delanteros y ahí es donde José Ignacio Navarro de afinar el tiro. Y además de músculo en la zona ancha, también hacen falta extremos, jugadores con veneno que aporten ese peligro que tan poco se le ha visto al grupo dirigido por Luis García Plaza en los amistosos de pretemporada.
El verdadero examen de José Ignacio Navarro
Es cierto que es necesario armar un bloque que tenga oficio y ponga el foco en defender. Pero si no hay mimbres para luego poder ganar los partidos… Ojalá lo siguiente que celebren los sevillistas sean fichajes esperanzadores. Está muy bien eso chocar las manos con cada salida por la repercusión económica que tienen, aunque la ruina en la que han sumido al Sevilla FC sus actuales gestores hace que poco de lo recaudado se puede reinvertir en refuerzos. Por ello, ahí es donde está el verdadero examen de su director deportivo, en fichar bueno, bonito y barato. Eso sí que no cambia, aunque ahora se hable más de límites salariales y amortizaciones pendientes.





