Todos los caminos llevan a Julián Álvarez: La guerra Barça-Atlético, condenada a suceder

Todos los caminos llevan a Julián Álvarez: La guerra Barça-Atlético, condenada a suceder

El FC Barcelona se agarra a la incorporación del delantero del Atlético como única gran solución para reforzar su ataque; Flick lo ha elegido como prioridad y, aunque el club colchonero sigue cerrado en banda, los contactos están obligados a producirse; las alternativas pierden fuerza por sus elevados precios y la posible venta de Ferran Torres puede ser clave para generar la liquidez necesaria

En el FC Barcelona empiezan a admitir que todos los caminos llevan a Julián Álvarez. El delantero argentino continúa siendo el objetivo prioritario para reforzar una posición que el conjunto azulgrana necesita cubrir tras la salida de Robert Lewandowski y, pese a las dificultades de una operación enquistada desde hace semanas ante la negativa del Atlético de Madrid a venderlo, el Barça no tiene ni la más mínima intención de tirar la toalla.

Hansi Flick ha señalado al atacante colchonero como su primera opción y la dirección deportiva comparte esa apuesta. Por eso, el Barça seguirá intentando encontrar una fórmula que permita desbloquear una operación complicada por la postura del conjunto rojiblanco, que mantiene su negativa tajante a negociar por uno de sus grandes activos.

En este sentido, Fabrizio Romano, especialista en fichajes, ha sido claro a la hora de señalar que el Barça fichará un delantero y que siguen esperando a ver qué sucede con Julián. El periodista no deja margen para la duda: «Van a intentarlo por Julián, eso seguro. Que la operación se pueda cerrar o no dependerá más del Atlético que del Barça, pero la negociación va a continuar».

El Barça no tiene otro plan que convenza

El problema para el Barcelona es que el mercado empieza a cerrarle casi todas las puertas. El club ha manejado diferentes alternativas, pero ninguna termina de convencer por completo o presenta unas condiciones económicas asumibles.

Julián Álvarez es petición del entrenador y la cúpula directiva está de acuerdo con su fichaje. De hecho, si su incorporación se hace imposible, el club no está convencido de intentar otro traspaso por firmar a otro delantero. La situación adquiere todavía más importancia porque el Barça necesita encontrar un relevo para Lewandowski y no quiere incorporar a un futbolista que no responda al perfil pedido por Flick. De ahí que, a medida que pasan los días, la estrategia azulgrana parezca cada vez más definida: apostar todo por Julián.

Mientras tanto, el futbolista está de vacaciones en Ibiza, esperando noticias que puedan producirse con respecto a su futuro mientras apura sus últimos días antes de ponerse nuevamente a las órdenes del ‘Cholo’ Simeone.

Ferran Torres, pendiente de Julián

La continuidad de Ferran Torres puede estar directamente relacionada con la resolución del ‘caso Julián Álvarez’. El Barça contempla la posibilidad de negociar su salida, con el PSG como principal interesado y con la seguridad de que puede hacer una oferta muy alta por el valenciano. En el club no descartar generar liquidez para poder afrontar el fichaje del delantero argentino.

La ecuación es bien sencilla. Si Ferran sale y se consigue una cantidad importante, el Barcelona tendría mayor margen para afrontar una operación que exige músculo financiero a la hora de convencer al Atlético de Madrid con argumentos económicos.

Por el contrario, si el fichaje de Julián resultase materialmente imposible, el Barça vería un sinsentido dejar escapar al internacional español sin contar con un sustituto de garantías. De ahí que el futuro de Ferran esté condicionado, en buena medida, por el del argentino.

Kroupi se cae y se dispara de precio

Una de las alternativas que más había gustado al Barcelona era Junior Kroupi. El delantero del Bournemouth, de apenas 20 años, había aparecido como una de las opciones de futuro para la delantera azulgrana, pero su situación se ha complicado considerablemente.

Kroupi sufrió una fractura en el quinto metatarsiano y tuvo que pasar por el quirófano, una lesión que puede mantenerle apartado entre tres y cuatro meses. A ello se añade el enorme coste de la operación. El Bournemouth habría situado su precio por encima de los 100 millones de euros, una cifra que el Barça considera demasiado elevada. El prestigioso diario L’Équipe ha informado de la presentación formal de dos ofertas por parte del Barça que han sido rechazadas por el Bournemouth al considerarlas insuficientes.

Javi Guerra ya cuesta 60 ‘kilos’

La otra vía que ha cobrado protagonismo es Javi Guerra, aunque tampoco es el camino. El atacante del Valencia tenía hasta el 31 de julio una cláusula de rescisión de 40 millones de euros, pero desde el 1 de agosto esa cantidad ha aumentado un 50%, hasta los 60 millones.

El Valencia no quiere negociar y se remite a esa cláusula. Además, Guerra ha manifestado públicamente su intención de continuar en Mestalla: «Siempre dije que iba a ir de la mano del club. Como persona quiero estar donde me quieran. Si el club me quiere y quiere que me quede, me quedaré».

En cualquier caso, pagar 60 millones de euros por Javi Guerra tampoco encaja en el contexto económico del Barcelona, especialmente si la prioridad sigue siendo Julián Álvarez.

Toda la carne en el asador por Julián

El Atlético mantiene una posición firme y ha denunciado incluso los contactos mantenidos alrededor del futbolista, que tiene contrato hasta 2030. El Barça prepara sus alegaciones y continúa trabajando en paralelo para intentar encontrar una salida al conflicto.

La operación no está descartada, ni mucho menos, pero tampoco puede decirse que tenga pulso en estos momentos. Ambas partes están condenadas a sentarse a negociar, sobre todo porque el jugador quiere marcharse al Barça y así lo ha expresado públicamente, por lo que la negociación tendrá que producirse en algún momento.

En el Camp Nou han llegado a la conclusión de que, si existe una posibilidad de fichar a Julián Álvarez, habrá que intentarlo hasta agotar todas las vías.

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