El lateral de la Selección española y actual campeón del mundo se ha confesado sobre todos los esfuerzos que tuvo que hacer para poder seguir progresando en el fútbol y llegar hasta dónde está ahora
Pedro Porro se ha convertido en uno de los jugadores clave de la Selección española, vigente campeona del mundo. El lateral derecho llegó como tapado, pero después se ganó el puesto de titular, y anotó uno de los goles más importantes en el camino de la ‘Roja’, el segundo tanto contra Francia. Por ello, su historia en el fútbol se ha convertido en todo un ejemplo.
Pedro nació en Don Benito, Extremadura, donde las canteras de fútbol no suelen sacar grandes talentos. Pero él destacaba desde sus inicios en el fútbol base, como confesaron sus primeros entrenadores en declaraciones para Futeros. Ahora ha sido el propio jugador español el que ha analizado cómo fueron sus primeros pasos en el fútbol profesional, cuando tuvo que abandonar su pueblo y poner rumbo a Madrid.
Los sacrificios de Pedro Porro para poder ser profesional en el fútbol: «Tuve que dejar los estudios»
La vida de un futbolista no es tan sencilla como parece, por lo menos hasta llegar a la élite. Pedro Porro es el ejemplo de ello, formado en la cantera del Gimnástico de Don Benito, que tuvo que dejar su Extremadura natal muy joven para buscar un futuro en Madrid. Una decisión que no fue nada sencilla y que afectó a sus estudios, y que le alejó de su familia, aunque siempre han estado apoyándole.
«Tuve que dejar la ESO cuando me fui a Madrid» confiesa Porro, que desde el instituto estaba centrado en el fútbol y llegó un momento en el que tuvo que dejar de lado los estudios. «No era muy de estudios porque lo mío era el fútbol y era enfermo con el fútbol, pero más adelante me lo tuve que sacar porque eso es importantísimo para mí, sobre todo para los valores que me ha dado mi familia» ha explicado el defensa en declaraciones para ‘La Voz de Galicia’.
Por ello, para tener el título de la Educación Secundaria Obligatoria, tuvo que adaptarse a una nueva vida en Madrid y hacer un sacrificio para seguir entrenando. «Iba a una escuela de adultos por la tarde porque entrenaba en la mañana, y así estuve estudiando y compaginándolo con el fútbol» ha reconocido el español, que también ha mencionado lo difícil que fue alejarse de su familia.

La importancia de los abuelos y la familia para Pedro Porro
Una de las situaciones más difíciles que afrontó Pedro Porro cuando se mudó a Madrid no sólo fue los estudios, si no el echar de menos a su familia. Para él son un pilar fundamental en su vida, especialmente su abuelo Antonio Sauceda. En Futeros hablamos en exclusiva con los primeros entrenadores del lateral en el fútbol base, y confesaron que desde entonces sus abuelos ha jugado un papel fundamental en su vida.
«Mis abuelos hicieron esa labor también de padre y madre cuando no estaban los míos» reconoce el propio Pedro. Algo que explicaron también sus primeros entrenadores en Don Benito, quiénes pasaron mucho tiempo con su abuelo. «El abuelo siempre ha estado presente en su vida y era una persona que a lo mejor a las 7 de la mañana quedábamos para viajar a otros pueblos a jugar y él era el primero en llegar. Parecía que también entraba en la convocatoria, eran 16 jugadores más el abuelo» reconoció Carlos Moreno.

Una opinión que comparte Benito Cerrato, también entrenador y presidente del Gimnástico de Don Benito en la época de Pedro Porro. «Sus padres era era difícil que vinieran porque estaban trabajando lógicamente. Pero siempre venía su abuelo. Su abuelo siempre le acompañaba y nos acompañaba siempre en todos los viajes» explica.





