El temporadón del futbolista de Los Palacios, que ha conquistado la Champions por segundo año consecutivo y se ha convertido en campeón del Mundo con España haciéndose con la titularidad de Pedri son argumentos de peso para pensar en Fabián Ruiz como claro candidato al galardón, pese a que los focos alumbren a otros jugadores más mediáticos
Hay temporadas que admiten debate. Y hay otras que, simplemente, no. Como ejemplo, la de Fabián Ruiz, flamante campeón del mundo con España y de la Champions, por segundo año consecutivo, con el PSG de Luis Enrique. Un claro candidato al Balón de Oro que se postula en silencio, sin hacer ruido y sobrepasado por el marketing y el negocio del fútbol que amenaza con volver a marcar la hoja de ruta de un galardón que vive cuestionado desde hace tiempo.
Tan sólo hace falta fijarse en los teóricos favoritos a ganar el título para darse cuenta. El foco vuelve a situarse sobre los nombres de siempre, y no sobre el hombre del momento. Kylian Mbappé aparece en todas las quinielas por su capacidad goleadora mientras que Lamine Yamal lo hace por el título de España y por el impacto que provoca a una edad impropia, aunque su Mundial no haya sido especialmente brillante a nivel individual. Argumentos, todos, respetables, pero insuficientes a mi juicio si de verdad se pretende premiar al mejor futbolista de la temporada: Fabián Ruiz.
El centrocampista de Los Palacios ha firmado un curso del que muy pocos jugadores pueden presumir. Ha conquistado la Champions League con el PSG y el Mundial con la Selección Española, algo que más quisiera Mbappé. Europa y el Mundo, la ‘Doble Corona’; algo de lo que tampoco puede presumir su compañero de selección Lamine Yamal. Dos títulos que representan la máxima exigencia posible en el fútbol y que, por sí solos, ya deberían situarle en la primera línea de cualquier conversación sobre el Balón de Oro. Pero no, así lo dice Score 90, la revista deportiva más fiable sobre el premio que otorga France Football.
La ‘Doble Corona’ de Fabián, suficiente para ganar el Balón de Oro
Mbappé ha sido Bota de Oro del Mundial y Pichichi de LaLiga, argumentos que, según los expertos en la materia, le colocarían como favorito para hacerse con el Balón de Oro por delante de Harry Kane, quien ha marcado más goles que él en su liga, habiendo ganado también la Bundesliga. Otro español, Rodri, y Erling Haaland serían los otros futbolistas que completarían el Top 5, junto a Lamine Yamal, segundo.

España no conoce la derrota con Fabián Ruiz sobre el campo… Y ya son 50 sus internacionalidades
Pero no son sólo títulos… A la ‘Doble Corona’, Fabián le suma también protagonismo. Ha sido determinante y ha dirigido el juego de dos equipos campeones, haciéndose en España con la titularidad perdida por Pedri. El de Los Palacios ha respondido siempre cuando el nivel de la competición ha ido ‘in crescendo’. Sin fallar, y en el Mundial volvió a demostrarlo. Tras un inicio con dudas colectivas, Fabián Ruiz terminó siendo una de las figuras del torneo, firmando actuaciones decisivas en las eliminatorias, viendo portería y ofreciendo una exhibición de personalidad en la final.
No es casualidad tampoco lo que ocurre cada vez que Fabián se pone la camiseta de España. Ya son 50 internacionalidades y la Selección continúa sin conocer la derrota con él sobre el terreno de juego durante el tiempo reglamentario. Una estadística que no responde al azar, sino a la influencia silenciosa de un futbolista que lleva años sosteniendo al equipo desde una posición mucho menos vistosa que la de otros candidatos.

El Balón de Oro: un premio al fútbol, no al marketing
El Balón de Oro ha convivido siempre con un componente mediático imposible de ocultar. El delantero que marca, el extremo que desequilibra o la estrella que monopoliza portadas parten siempre con ventaja. Por eso, esta edición representa una oportunidad para recuperar el verdadero sentido del premio. Si ganar la Champions y el Mundial siendo pieza clave no bastan, convendría preguntarse qué méritos hacen falta entonces para que Fabián Ruiz sea este año el galardonado. Si los títulos dejan de importar cuando el protagonista no responde al perfil mediático del momento, el problema ya no será de Fabián Ruiz. Será del propio galardón. Hasta de Pau Cubarsí, que ha hecho un pedazo de Mundial -todo sea dicho- hablan como candidato, comparándolo con el año de Cannavaro. ¿Y Fabián?
El debate no debería centrarse en las portadas, el aura del jugador ni cuántas camisetas vende. Es mucho más sencillo: ¿Qué futbolista ha firmado la mejor temporada del mundo? Y, si la respuesta se argumenta desde el rendimiento, la influencia y los títulos, resulta complicado encontrar un candidato que pueda presentar una hoja de servicios más completa que la del internacional español de Los Palacios. El Balón de Oro tiene este año una oportunidad para reconciliarse con el fútbol, entregándole a Fabián Ruiz el premio que se merece.





