Hasta ahora, la Roma se había cerrado en banda a una cesión y exigía un traspaso inalcanzable para el club verdiblanco. Pero al tener otro trato en marcha con el Bolonia, cerró este mismo lunes un acuerdo de préstamo que estaba a expensas del visto bueno del ucraniano, el cual no ha tardado en llegar tras las presiones recibidas
El Real Betis tiene como gran prioridad la contratación de un ‘9’ de garantías que compita con Cucho Hernández en la delantera de su proyecto de Champions. Manu Fajardo sabe que se trata de un refuerzo clave y no se quiere precipitar, aunque como ha informado Futeros ya prepara una oferta por Kévin Denkey, el atacante togolés del FC Cincinnati es de los que más gusta dentro de la ‘short list’ que se maneja, donde también ocupaba un lugar destacado Artem Dovbyk. Pero el director deportivo verdiblanco tendrá que tachar de su lista a un ariete de eficacia probada que no habría necesitado adaptación a una Liga que conoce de sobra, pues llegó a ser Pichichi de la misma cuando defendía los colores del Girona.
Sin sitio en la Roma, el Real Betis activó su maquinaria
Su gran hacer en Montilivi le llevó a la Roma a cambio de más de 41 millones de euros. Pero el punta ucraniano no ha logrado responder a tan elevadas expectativas en la capital italiana. Pese a firmar 17 tantos en su primera temporada, esta última, lastrado también por una lesión, apenas hizo tres dianas, enseñándole Gian Piero Gasperini la puerta de salida.
Dicha situación enseguida activó la maquinaria bética, ante la posibilidad de que se pusiera a tiro un goleador sin duda contrastado. Pero en el Olímpico se cerraron en banda inicialmente a una cesión con opción de compra que ahora sí han aceptado, y que habría encajado en los parámetros manejados en La Cartuja, donde no podían asumir los 20 millones de euros fijos más bonus exigidos hasta ahora, para cubrir con ello la amortización pendiente de su fichaje

La figura de Santiago Castro, que realiza el camino inverso, clave en la operación
Ya el Genoa se movió también para tratar de lograr ese préstamo que perseguían desde La Cartuja y parecía imposible. Pero finalmente ha sido el Genoa el que se ha llevado el gato al agua, gracias en realidad a que tenía un as bajo la manga. Y es que la Roma, a su vez, estaba ultimando el fichaje del delantero italo-argentino Santiago Castro, propiedad del conjunto ‘rossoblù’, por 35 millones. Así, ante la posibilidad de que en el Renato Dall’Ara tumbaran el trato si antes no recalaba Dovbyk, las presiones al ex gironí y a su representante han sido continuas para que acepte dar ese paso, como ya había recogido este medio este mismo lunes.
Dovbyk da el ‘sí’ y mañana viajará a Bolonia
Solo faltaba, por tanto, que el ucraniano diese el sí definitivo a jugar en el Bolonia, algo que ya ha sucedido, tal y como ha informado el periodista Fabrizio Romano. Por ello, deja de ser una opción para el Real Betis, que además de Denkey también ha venido valorando opciones como las de Franculino Djú, Fábio Silva o Gonzalo, por el que se preguntó al Real Madrid, llegando al mismo tiempo ofrecimientos como el del argentino Taty Castellanos, que desea abandonar el West Ham tras su descenso.
Mañana martes está previsto que Dovbyk viaje para someterse al reconocimiento médico con su nuevo equipo, que ha logrado hacerse con sus servicios hasta junio de 2027. El préstamo, eso sí, conllevaría un pago de 5 millones y una opción de compra de otros 20 que podría volverse obligatoria si cumple ciertos objetivos con su rendimiento. Una fórmula que posiblemente también habrían aceptado en La Cartuja para posponer su gran inversión del verano y poder contar con más dinero a la hora de reforzar otros puestos.
Sin embargo, aunque el de Cherkasy prefería volver a LaLiga a sus 29 años, rechazando también una oferta del Ajax de Ámsterdam, ha pesado mucho que Santiago Castro, a su vez, tuviese que recorrer el camino inverso, anunciándose al mismo tiempo su fichaje por el conjunto capitalino.





