La emocionante historia de Carlota Blanca Romero: «Entré en el piragüismo de rebote; ha sido un cambio total de vida»

La emocionante historia de Carlota Blanca Romero: «Entré en el piragüismo de rebote; ha sido un cambio total de vida»

Futeros ha podido hablar con una de las jóvenes promesas de la piragua en la ciudad de Sevilla, que descubrió su pasión por este deporte en una mera recomendación médica

En un momento donde es complicado hallar historias que puedan mostrar la verdadera esencia de la vida, siempre se acaban encontrando. Y, para conocer esta, es necesario desplazarse a la localidad nazarena de Sevilla, en este caso Dos Hermanas. Tanto Andalucía como su capital tienen consigo un gran decálogo de ejemplos deportivos que hacen llenar de orgullo a todos los que conforman esta tierra, y es que esto se explica gracias al espíritu deportivo que se respira en la misma donde, entre otras cosas, se encuentran parajes únicos para poder hacer la práctica deportiva de la mejor manera posible.

En este caso, en Futeros, hemos podido charlar con Carlota Blanca Romero. La sevillana, a pesar de su discapacidad, encontró en el deporte un verdadero sentido de la vida y todo ello gracias a una mera recomendación médica. Pasó de una vida sedentaria a ser considerada una de las promesas del deporte español, siendo esto un ejemplo de que nunca es tarde para poder intentar luchar y cumplir los sueños. Ahora quiere seguir dando pasos importantes y hay un objetivo claro, y ese es el de Los Ángeles 2028. Aunque es importante siempre valorar el camino, y eso es lo que está haciendo ahora.

Siempre se suele decir que las cosas suelen aparecer cuando uno menos se lo espera, y esto fue lo que le pasó a Carlota para encontrar su motivación. «Todo empezó porque tenía muchos problemas médicos y fui a una revisión. Nunca me habían obligado ni me habían dicho nada, pero me recomendaron que hiciera deporte. Fui a esa revisión y me dijeron: ‘Tengo la solución para todos tus problemas, que te apuntes a piragua’», declaró sobre ello. Y aquí es donde vuelve a aparecer una persona muy importante para ella, como es Javier Reja, que fue el primero en introducirla en lo que después se convertiría en su pasión. «Me dijeron que había ido a unas charlas al hospital un chaval que se llama Javier Reja, que les había enseñado el movimiento y que creían que me iba a ayudar mucho. Me apunté, probé la escuela y mis padres, pensando en cómo soy yo, pensaron que me iba a retirar la primera semana cuando viera los patos o los peces. Pero fue todo lo contrario», prosiguió.

«Carlota es una chavala de 18 años que entró en piragua de rebote, sin esperarlo. Una de las cosas que más me ha ayudado en piragua es que nunca me he rendido. Tengo esa valentía y esa picaresca. (…) Mi primer paso fue en el Campeonato de España, allí en Sevilla, y no se me va a olvidar nunca. Estaba súper ilusionada porque antes había competido en Andalucía sin discapacidad, porque todavía no me lo habían reconocido en el deporte. Luego, cuando llegué a ese Campeonato de España, era mi primer campeonato y gané mi primera medalla. Dije: ‘Uy, qué guay esto'», prosiguió.

Ya por último, quiso destacar la importancia que este deporte ha tenido en su vida para poder darle un vuelco importante. «Al piragüismo le debo mucho, porque ha sido un cambio total de vida. No tiene nada que ver la vida que tenía antes con la que tengo ahora. Antes era muy sedentaria y ahora he pasado a entrenar seis días de siete. Le dedico muchas horas y eso me ha cambiado mucho», finalizó.

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