El Fenerbahçe ha tasado al pivote en una horquilla que va de los 15 a los 20 millones de euros, cifra a la que ha llegado ya la primera oferta formal del Al-Qadsiah y que medita igualar el Al-Ittihad; el de Huizen, hasta la fecha, no deseaba jugar en Arabia Saudí, aunque el Betis estaría muy lejos de esas cantidades
Manuel Pellegrini ha pedido a la directiva del Real Betis un esfuerzo por Sofyan Amrabat, entendiendo que la experiencia del de Huizen (que cumplirá 30 años este verano) y sus cualidades físicas vendrán de perlas de nuevo en una temporada aún más exigente, con regreso incluido a la Champions League después de 21 años. Desea el ‘Ingeniero‘ que las dos vacantes que quedarán en la parcela ancha (cuando se consume la marcha de Nelson Deossa) sean para mediocentros veteranos como el internacional marroquí y Dani Ceballos, aunque, por ahora, las distancias con el Fenerbahçe, dueño de su pase hasta 2028, son muy grandes.
Aunque no consta a esta redacción que se haya producido una propuesta en firme como tal, se publicó en Turquía que los verdiblancos estaban dispuestos a invertir unos siete millones en comprar sus derechos o parte de los mismos, si bien la entidad estambulita, que no cuenta con el de Huizen, prefiere lógicamente venderlo al mejor postor. Y, sin lugar a dudas, el que pone más dinero sobre la mesa está en Arabia Saudí. Tanto es así que, según el medio ‘Arriyadiyah’, el Al-Qadsiah sí habría trasladado a los ‘Canarios‘ una oferta formal de 20 millones, cumpliendo con sus expectativas (que estaban en una horquilla de 15-20 millones), por encima de los 12 millones que pagaron al United.
Encima, el Al-Ittihad, a petición de su nuevo entrenador, Jens Wissing, medita igualar la puja de sus vecinos de Khobar (había trascendido ya el movimiento, que no se antoja realizado, pero sí inminente) para llevárselo a Jeddah con un salario mayor, subasta que no conviene ni mucho menos a los intereses heliopolitanos. Con alternativas de perfil muy diferente como el brasileño Zé Lucas, extracomunitario por cierto, toca mirar desde luego otros objetivos, pues el único clavo ardiendo al que aferrarse en La Cartuja es la voluntad de Sofyan Amrabat, que había dejado claro a sus agentes que no quería marcharse tan pronto a Arabia Saudí.
Una ofensiva con el beneplácito del futbolista
El Real Betis es consciente de que será imposible repetir éxito y oportunidad de mercado con Sofyan Amrabat, cedido el pasado verano en las últimas horas de la ventana estival de transferencias sin opción de compra y asumiendo únicamente el 25% de su sueldo. El planteamiento embrionario de calcar la fórmula con un porcentaje mayor de sus emolumentos fue rechazado de plano por el Fenerbahçe, aunque la insistencia verdiblanca no radica sólo en el deseo de Manuel Pellegrini, sino en los indicios deslizados por el propio protagonista.

Muy a gusto en Sevilla y en la entidad afincada ahora en La Cartuja, que lo arropó tras el triste encontronazo con Isco Alarcón y durante el aluvión de dudas acerca de su compromiso por forzar en la Copa de África. La intentona bética cuenta con el beneplácito del de Huizen y sus agentes, con los que, si no existe como tal un acuerdo, sí un visto bueno a una operación en las condiciones posibles para la institución, lo que incluiría un esfuerzo particular del mediocampista renunciando a parte de su salario actual. Su voluntad de volver, clave ahora.





