La FIFA ya investiga a Argentina, pero no hay asegurada una gran sanción

La FIFA ya investiga a Argentina, pero no hay asegurada una gran sanción

Nahuel Molina, Leandro Paredes y Roberto Ayala están bajo examen por los incidentes posteriores a la final del Mundial contra España, mientras el Código Disciplinario contempla al menos tres partidos por agresión

Argentina tampoco encontró la calma después de perder el Mundial. La FIFA ha abierto una investigación formal por los incidentes ocurridos tras el pitido final ante España y examina el comportamiento de Nahuel Molina, Leandro Paredes y Roberto Fabián Ayala.

El expediente puede terminar con suspensiones individuales y una sanción económica para la federación, pero todavía no existe una resolución ni elementos suficientes para asegurar un castigo ejemplar contra toda la Albiceleste. El organismo analizará los informes oficiales y las imágenes antes de determinar responsabilidades.

La FIFA ya investiga a Molina, Paredes y Ayala

La Comisión Disciplinaria ha designado a un fiscal de Disciplina y Ética para investigar posibles infracciones del código. El procedimiento se abrió después de estudiar los informes de la final y se tramita conforme al artículo 36, que permite nombrar a un instructor para reunir pruebas y delimitar los hechos.

Según ha informado El País, el investigador ya dispone del acta del árbitro Slavko Vincic y de la documentación elaborada por los delegados de campo. El fallo podría tardar entre 15 y 20 días, aunque ese plazo puede ampliarse si existen alegaciones o se solicitan nuevas pruebas.

La investigación se centra por ahora en responsabilidades personales. Ninguna de las informaciones publicadas apunta a una sanción deportiva capaz de alterar el resultado de la final o castigar colectivamente a Argentina con una exclusión. El escenario más verosímil combina multas para la AFA con partidos de suspensión para los implicados si las acciones son consideradas agresiones.

Molina golpeó a Rodri y Paredes se enfrentó con Eric y Gavi

La secuencia comenzó cuando los futbolistas españoles corrieron para celebrar la segunda estrella. Las imágenes muestran a Nahuel Molina golpeando a Rodri cuando el capitán se dirigía hacia sus compañeros. El español se giró para recriminarle la acción y el enfrentamiento fue creciendo con la llegada de jugadores de ambos equipos.

Eric García acudió a la zona y terminó enfrentado con Leandro Paredes. El centrocampista argentino aparece agarrando al defensa español por la parte superior del cuerpo y el cuello antes de que Gavi interviniera para defender a su compañero del Barcelona.

Paredes y Thiago Almada terminaron derribando a Gavi durante el forcejeo. El sevillano volvió a levantarse para encararse con los argentinos mientras Lionel Scaloni, Borja Iglesias y otros integrantes de las dos expediciones trataban de separar a los implicados.

Roberto Fabián Ayala también figura en el expediente. El integrante del cuerpo técnico argentino aparece involucrado en otro incidente con Dani Olmo. La investigación deberá concretar la naturaleza de cada contacto y determinar qué acciones pueden calificarse como conducta violenta o agresión.

Argentina se enfrenta al artículo 13 del Código Disciplinario

El artículo 13 del Código Disciplinario aborda el comportamiento ofensivo y las vulneraciones de los principios del juego limpio. Incluye conductas contrarias a las reglas básicas de decencia y aquellas capaces de desacreditar al fútbol o a la propia FIFA.

Fue la norma utilizada para sancionar durante tres años a Luis Rubiales por su comportamiento durante y después de la final del Mundial femenino de 2023. La Comisión de Apelación confirmó que el expresidente de la RFEF había actuado contra los principios protegidos por ese artículo.

Sin embargo, el artículo 13 no es la única referencia aplicable al caso argentino. El régimen disciplinario contempla específicamente las agresiones, incluyendo puñetazos, patadas, codazos, mordiscos o golpes a otra persona. Una acción considerada de esa naturaleza puede acarrear al menos tres partidos de suspensión o una inhabilitación equivalente.

Eso abre la puerta a castigos relevantes para Molina, Paredes o Ayala. No significa, sin embargo, que la FIFA tenga que imponer automáticamente una pena de larga duración. La intensidad del contacto, los informes, la posible reincidencia y la identificación exacta de cada responsable condicionarán la resolución.

El precedente de Luis Suárez fue mucho más grave y reincidente

La comparación con Luis Suárez ayuda a medir el margen disciplinario, pero no permite anticipar una sanción idéntica. El delantero uruguayo mordió a Giorgio Chiellini durante el Mundial de 2014 y recibió nueve partidos de suspensión con su selección, cuatro meses alejado de cualquier actividad futbolística y una multa de 100.000 francos suizos.

La FIFA tuvo en cuenta la gravedad de la mordedura y la reincidencia del atacante, que ya había protagonizado dos episodios similares en el Ajax y el Liverpool. Ese historial convirtió el caso en una de las mayores sanciones individuales impuestas durante un Mundial.

Las acciones posteriores al España 1-0 Argentina pueden derivar en varios partidos de castigo, pero no presentan por ahora las mismas circunstancias que rodearon a Suárez. Por eso resulta precipitado hablar de meses de inhabilitación o de un castigo que afecte también a los clubes de los futbolistas investigados.

Una gran sanción no está garantizada para Argentina, pero las agresiones pueden salir caras

El castigo más probable no parece ser una pena histórica contra toda la selección argentina. La investigación apunta a una combinación de multa federativa y suspensiones individuales, especialmente si las imágenes confirman que hubo golpes deliberados.

Paredes aparece como el futbolista más expuesto por su participación en los enfrentamientos con Eric García y Gavi. Molina deberá responder por el golpe a Rodri y Ayala por su intervención contra Dani Olmo. La ausencia de una tarjeta durante el partido no impide una actuación posterior basada en las grabaciones.

El Código Disciplinario permite sancionar estas conductas y establece un mínimo de tres partidos para las agresiones. También concede a la comisión margen para valorar la gravedad, las circunstancias y los antecedentes.

Argentina no afronta por ahora una exclusión ni un castigo que borre su condición de subcampeona. Sí se enfrenta a la posibilidad de iniciar su próximo ciclo sin varios de sus futbolistas y con otra multa acumulada a las polémicas del Mundial.

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