Desde que el ‘León de Barrika’ se unió al LIV Golf no ha sido capaz de levantar uno de los cuatro grandes del calendario del golf profesional, cerrando tal periplo con un auténtico batacazo en la última vuelta del British Open
El British Open tampoco ha servido para que Jon Rahm de un golpe sobre la mesa. Si su inicio de torneo invitaba a ser optimistas, finalmente la debacle se ha apoderado de su actuación con una última vuelta desastrosa (+4), la cual ha puesto aún más en bandeja a Ryan Fox el que es el primer ‘major’ de su carrera y tercero para un golfista oceánico, puesto que es neozelandés.
Fox, de 39 años y número 56 en la clasificación mundial, tuvo que esperar al último hoyo para desbancar al estadounidense Cameron Young, quien había terminado como líder provisional tras una vuelta soberbia cuando aún le faltaba la mitad de la suya al de Auckland. Los españoles Jon Rahm y Josele Ballester, que aspiraban a pelear por los puestos delanteros, tuvieron una fatídica última ronda y quedaron con el par del campo, como el madrileño Eugenio Chacarra, muy lejos de los -10 de Fox.
Ryan Fox rompe todos los pronósticos
Después de igualar el sábado la ronda más baja en los ‘grand slam’ con 62 golpes, el neozelandés encaró la última jornada a dos de la cabeza y, tras una actuación llena de altibajos, remató la victoria con un ‘birdie’ en el 18 que le dejaba con -10, con uno de diferencia respecto a Young.
Fox, quien sucede al estadounidense Scottie Scheffler como poseedor de la Jarra de Clarete, suma el título más importante de su palmarés, donde lucían dos triunfos en el PGA Tour, ambos el pasado año, y cuatro en el DP World Tour, entre 2019 y 2023, sin haber estado nunca en el top diez de un grande.
Pasa a ser el tercer golfista de Nueva Zelanda en adjudicarse un ‘major’, después de que lo hicieran Bob Charles, en el Abierto Británico en 1963, y Michael Campbell, en el de Estados Unidos en 2005. Como es lógico, no pudo contener las lágrimas tras embocar el ‘putt’ de dos metros con el que tocó la gloria, después de que no estuviera en ninguna de las quinielas como favorito al comienzo del torneo disputado en el campo inglés de Royal Birkdale, al norte de Liverpool.
Jon Rahm y el maleficio del LIV Golf
Será coincidencia, pero el dato es el que es. Tercer año que el jugador español Jon Rahm milita en el LIV, la liga saudí de golf, y tercer año que el exnúmero uno del mundo cierra los cuatro torneos grandes sin saborear la victoria y con resultados que le dejan un sabor agrio al no estar a la altura de sus expectativas.
El Abierto Británico, último grand slam de la temporada, que concluyó ayer, domingo, agudizó la insatisfacción de Rahm con las grandes citas en los tres últimos cursos, al clasificarse en el puesto 46, muy lejos del neozelandés Ryan Fox, ganador de la prueba. Una nueva decepción del español que llega después de que en el Abierto de Estados Unidos celebrado hace un mes no pasara el corte tras una fatídica ronda de +8, algo que solo le había sucedido una vez desde 2019.
«Son tres años seguidos llegando al domingo sin opciones de nada (…) No es para lo que uno se entrena. A uno le gustaría tener opciones de ganar, o al menos de salir cerca de los líderes, pero terminar antes de que ellos salgan fastidia bastante. Me gustaría estar en la pelea con más frecuencia, simplemente tener opciones», lamentó el jugador vizcaíno, quien cerró su última ronda en Royal Birkdale con +4, con un doble ‘bogey’ en el primer hoyo y otro en el último para decir adiós de la peor manera posible.



