El nuevo director de la Selección italiana quiere al técnico catalán en el centro de su refundación hasta 2030, aunque su descanso, el coste y los avances con Andrea Pirlo complican la operación
Italia prepara un movimiento capaz de agitar el fútbol europeo. Pep Guardiola ha aparecido como el gran deseo de la nueva dirección deportiva de la Azzurra, encabezada por Paolo Maldini, que busca un seleccionador con autoridad para reconstruir un proyecto hundido después de quedarse fuera de su tercer Mundial consecutivo.
El técnico catalán está libre tras cerrar una década histórica en el Manchester City, y el excentral italiano considera que su figura representaría el cambio profundo que necesita la selección, habiéndose producido ya la primera reunión entre ambas partes. Aun así, convencerlo exigirá superar su anunciado descanso, las limitaciones económicas y la competencia de Andrea Pirlo, Roberto Mancini y Antonio Conte.
Maldini coloca a Guardiola en el centro del proyecto de Italia
Según informa SkySports Italia, la nueva estructura deportiva italiana quiere explorar seriamente la posibilidad de incorporar a Guardiola. No se trata todavía de un acuerdo cerrado ni de una contratación inminente, pero su nombre ha dejado de ser una simple fantasía externa y ha entrado en las conversaciones sobre el próximo seleccionador.
La idea parte especialmente del entorno de Maldini y Leonardo, dos dirigentes que pretenden alejarse de las soluciones continuistas. Su intención es construir una identidad común para la absoluta y las categorías inferiores, modernizar los métodos de trabajo y recuperar el peso internacional perdido durante los últimos años.
Guardiola sería la elección más ambiciosa para liderar esa transformación. Su contratación no consistiría únicamente en designar al responsable del primer equipo: Italia buscaría entregarle influencia sobre la metodología, la formación de entrenadores y el desarrollo de los jóvenes que deben conducir a la Azzurra hasta el Mundial de 2030.
Maldini asume el mando de una Italia en ruinas
El cambio comenzó oficialmente con la llegada de Paolo Maldini como director técnico de la Federación y presidente del Club Italia. Leonardo trabajará junto a él como asesor dentro de una estructura impulsada por el nuevo presidente federativo, Giovanni Malagò.
El acuerdo contempla un proyecto de cuatro años con dos objetivos principales: volver a competir por la Eurocopa y garantizar la presencia en el Mundial de 2030. Maldini supervisará tanto a la selección absoluta como a toda la cadena de combinados juveniles, una responsabilidad inédita dentro de la organización italiana.
La necesidad de esa reforma resulta evidente. Italia quedó eliminada en la final de la repesca contra Bosnia y Herzegovina y no participó en el Mundial 2026, después de haberse ausentado también de Rusia 2018 y Qatar 2022. Gennaro Gattuso dimitió al día siguiente de la derrota, al igual que Gianluigi Buffon, que ejercía como jefe de delegación.
Una selección con cuatro títulos mundiales ha encadenado así tres ausencias consecutivas. La crisis ya no puede interpretarse como un accidente puntual: alcanza a la formación, la dirección deportiva, la identidad del equipo y la escasez de jugadores italianos con continuidad en los grandes clubes.
Guardiola está libre tras hacer historia en el Manchester City
La situación contractual favorece inicialmente a Italia. Guardiola abandonó el Manchester City al finalizar la pasada temporada y puso fin a diez años en los que transformó completamente al club inglés.
El técnico se marchó como el entrenador más exitoso de su historia después de conquistar 20 títulos importantes. Su etapa incluyó seis Premier League, la primera Champions League del City y el triplete de la temporada 2022/23.
Antes incluso de confirmar su salida, Guardiola había anticipado su decisión: “Después de mi contrato con el City, voy a parar. Estoy seguro”. Tras despedirse del Etihad volvió a insistir en que necesitaba alejarse durante un tiempo de la presión diaria y recuperar aspectos de su vida personal.
El descanso de Pep amenaza la operación italiana
Ese deseo representa el principal obstáculo. Italia necesita un seleccionador de forma inmediata para preparar la Nations League y comenzar a construir su nuevo ciclo, mientras Guardiola no ha mostrado prisa por regresar.
Sus últimas intervenciones públicas han mantenido la misma línea. El catalán no siente actualmente la necesidad de entrenar y está utilizando su parón para pasar más tiempo con su familia y descubrir una vida alejada de la rutina absorbente de los banquillos.
La federación tendría que convencerlo de que dirigir una selección no rompería por completo ese descanso. Por ello, según informan desde el país, Maldini ya se habría reunido con el entrenador en Barcelona, acompañado por Leonardo, en busca de que acepte el nuevo proyecto de la Azzurra.
El vínculo de Guardiola con Italia alimenta el sueñof
El técnico conoce bien el país. Durante su etapa como futbolista vistió las camisetas del Brescia y la Roma, convivió con figuras como Roberto Baggio y Carlo Mazzone y desarrolló una estrecha relación emocional con la cultura futbolística italiana.
Ese pasado facilita el encaje personal, pero no resuelve las dificultades económicas. La federación italiana no puede competir fácilmente con los salarios que Guardiola recibió por parte de los clubes europeos y necesitaría construir una fórmula asumible o incorporar colaboradores externos al proyecto.
También existiría un desafío histórico. La Azzurra ha confiado tradicionalmente en seleccionadores italianos y la llegada de un técnico extranjero obligaría a romper con una de sus costumbres más arraigadas.
Andrea Pirlo se adelanta mientras Guardiola medita su futuro
La operación está lejos de considerarse resuelta. Andrea Pirlo ha ganado fuerza por su relación con Maldini, su conocimiento de la selección y su disposición para asumir inmediatamente el puesto. Es una alternativa más económica, accesible y compatible con un proyecto construido alrededor de antiguos campeones italianos.
Roberto Mancini y Antonio Conte completan el grupo principal de candidatos. Mancini conserva apoyos dentro del vestuario y ya condujo a Italia hacia la Eurocopa 2021, mientras Conte aporta experiencia en el cargo y un perfil competitivo contrastado. El antiguo técnico del Nápoles, no obstante, ha asegurado que nadie de la federación se ha puesto todavía en contacto con él.
Las últimas publicaciones locales indican que Guardiola podría estar perdiendo opciones debido a su voluntad de descansar y a las dificultades financieras, con Pirlo situado actualmente en una posición más favorable. Por tanto, Italia se ha lanzado a por el sueño, pero todavía no ha atrapado al entrenador. Existe interés, ha habido una reunión y Maldini tiene clara su estrategia, falta por ver si el catalán acaba cediendo.





