Trump celebra los récords del Mundial y quiere repetirlo sin México ni Canadá

Trump celebra los récords del Mundial y quiere repetirlo sin México ni Canadá

El presidente estadounidense presumió de los 6,5 millones de asistentes a la Copa del Mundo 2026, bromeó con una sede compartida con China y deseó suerte a España y Argentina antes de la final

El Mundial todavía no ha entregado su Copa, pero Donald Trump ya quiere repetirlo. El presidente estadounidense aprovechó una recepción celebrada en la Torre Trump de Nueva York para proclamar el éxito de la competición y proponer que Estados Unidos vuelva a organizarla sin sus actuales socios.

Acompañado por Gianni Infantino, el mandatario presumió de los récords alcanzados, recordó su polémica intervención en el caso de Folarin Balogun y cerró el acto deseando suerte a España y Argentina antes de la final del domingo en Nueva Jersey.

Trump quiere otro Mundial sin México ni Canadá

El torneo de 2026 se ha repartido entre Estados Unidos, México y Canadá, aunque la gran mayoría de los encuentros se han celebrado en territorio estadounidense. Trump considera que el resultado organizativo demuestra que su país podría afrontar en solitario una futura edición.

“Como ha sido tan exitoso, lo que deberíamos hacer es elegir a Estados Unidos de nuevo y dejar fuera a México y Canadá”, aseguró durante su intervención. “Fue bonito tenerlos, pero la próxima vez elegimos a alguien diferente”.

La frase fue pronunciada en tono distendido, pero encaja con el intento del presidente de presentar el campeonato como un triunfo principalmente estadounidense. México y Canadá han formado parte oficialmente de la candidatura desde que los tres países recibieron la organización en 2018.

Trump fue todavía más lejos al revelar otra hipotética fórmula atribuida a Infantino: “Gianni tuvo otra idea. Dijo que podemos tener a China y Estados Unidos la próxima vez, así tendremos un vuelo bonito y corto entre partidos. A los jugadores les encantaría”. El presidente de la FIFA rio a su lado ante una posibilidad que supondría atravesar el océano Pacífico durante la competición.

La propuesta no podría aplicarse a las dos próximas ediciones. España, Portugal y Marruecos organizarán el Mundial de 2030, con partidos conmemorativos en Argentina, Uruguay y Paraguay, mientras Arabia Saudí fue elegida como sede de 2034. Salvo una modificación extraordinaria, una nueva candidatura estadounidense tendría que mirar como pronto hacia 2038.

Los 6,5 millones de aficionados que exhibe Trump

El presidente calificó el campeonato como “el más grande de la historia” y aseguró que ha roto prácticamente todos los registros imaginables. Entre las cifras ofrecidas destacó la presencia de más de 6,5 millones de espectadores en los estadios, por encima de la suma alcanzada en las dos ediciones anteriores, según su discurso.

“Es el acontecimiento deportivo con mayor asistencia de todos los tiempos”, afirmó. La ampliación a 48 selecciones, los 104 partidos y las 16 ciudades anfitrionas han permitido elevar de manera considerable el número total de entradas disponibles.

La FIFA ya había comunicado, antes de los cuartos de final, una ocupación del 99,7% y más de 6,25 millones de asistentes. La cifra definitiva crecerá con el tercer y cuarto puesto y la final de Nueva Jersey.

Trump también habló de casi 6.000 millones de espectadores acumulados cuando termine el torneo. No se refería, por tanto, a seis millones, sino a la proyección global de audiencia entre televisión, plataformas digitales y retransmisiones de todos los encuentros: “No tengo ninguna duda de que el Mundial ha conseguido millones de nuevos aficionados, muchos de ellos en este país, que tradicionalmente no era una nación futbolística”.

Infantino eleva los elogios hacia Donald Trump

Gianni Infantino correspondió a las palabras del mandatario con una defensa entusiasta de la organización. El dirigente aseguró que el campeonato no habría tenido el mismo éxito sin la participación de Trump y de su Administración: “Este Mundial no habría sido un éxito tan increíble sin usted”. El presidente de la FIFA fue más allá al definir el torneo como “el mayor acontecimiento humano, social y cultural que la humanidad haya presenciado”.

La relación entre ambos ha sido una constante durante la competición. La FIFA cuenta con oficinas en la Torre Trump de Nueva York, Infantino ha participado en numerosos actos de la Administración y el presidente estadounidense ha mantenido un protagonismo poco habitual para un jefe de Estado durante un Mundial.

Trump recuerda su intervención por la expulsión de Balogun

El discurso recuperó uno de los episodios más controvertidos del campeonato: la tarjeta roja recibida por Folarin Balogun con Estados Unidos. Trump reconoció que llamó a Infantino para expresar su descontento por una decisión disciplinaria que posteriormente fue revisada: “Me vi obligado a llamar a Gianni y hacerle una recomendación”.

La intervención alimentó las dudas sobre la independencia de la FIFA, aunque el organismo sostuvo que el presidente no influyó en la decisión definitiva. Estados Unidos terminó cayendo por 1-4 ante Bélgica, resultado que Trump utilizó para afirmar que la polémica no había condicionado la eliminatoria.

España y Argentina reciben el último mensaje de Trump

El presidente estadounidense asistirá este domingo al partido decisivo en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey junto a Infantino. Su presencia volverá a colocar la dimensión política del torneo en el centro de la ceremonia que precederá a la entrega de la Copa. Trump evitó revelar públicamente su favorito. “Buena suerte a España y Argentina el domingo”, afirmó antes de despedirse. “Que gane el mejor equipo”.

La Roja persigue su segundo Mundial, mientras la Albiceleste intenta revalidar el título conquistado en Qatar. Después de semanas marcadas por el fútbol, los visados, la seguridad y la constante presencia de la Casa Blanca, la última palabra quedará finalmente en manos de los jugadores.

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