Mourinho convierte a Camavinga en un problema: insiste en buscarle salida

Mourinho convierte a Camavinga en un problema: insiste en buscarle salida

El técnico portugués mantiene una postura inamovible con el francés; la intención es cerrar su salida antes de que arranque la pretemporada pero el jugador no tiene intención alguna de abandonar el Real Madrid y se aferra a su jugoso contrato

Eduardo Camavinga se ha convertido en uno de los grandes quebraderos de cabeza del Real Madrid en este mercado de fichajes. La noticia saltó cuando se conoció el ofrecimiento por parte del club blanco del centrocampista francés al Manchester City, una decisión que responde directamente a la hoja de ruta marcada por José Mourinho, que no cuenta con el internacional galo y quiere resolver cuanto antes su salida antes del inicio de la pretemporada.

El nuevo técnico madridista todavía no ha sido presentado oficialmente, pero ya está tomando determinaciones muy drásticas en cuanto a la planificación deportiva junto a la dirección del club. Y una de las más firmes tiene nombre y apellidos con Eduardo Camavinga. El técnico portugués considera que el centrocampista no encaja en la idea de juego que pretende implantar y ha pedido que se le busque un destino durante este verano.

Mourinho no cambia de opinión

Según informa el diario Marca, Mourinho mantiene una postura inamovible en este menester. El entrenador entiende que Camavinga ha agotado su recorrido en el Santiago Bernabéu después de dos temporadas muy por debajo de las expectativas y no contempla recuperarlo para la causa.

Por ese motivo, el Real Madrid está acelerando movimientos en el mercado. Tras aparecer el Manchester City como uno de los posibles destinos del futbolista, el club blanco continúa explorando opciones para colocar a un jugador que hace apenas unos años estaba llamado a liderar el relevo generacional del centro del campo madridista.

La intención es cerrar su salida antes de que arranque la pretemporada para evitar que la situación se alargue durante el verano y condicione la planificación deportiva.

El principal obstáculo está en el propio jugador

Evidentemente, la operación no se presenta ni mucho menos sencilla puesto que Camavinga no tiene intención alguna de abandonar el Real Madrid y menos por las bravas. El francés, que se ha quedado sin Mundial tras no entrar en los planes de Didier Deschamps, se aferra a su contrato de larga duración hasta junio de 2029 y una ficha elevada que limita el número de clubes capaces de asumir su incorporación.

A ello se suma que el club tampoco está dispuesto a malvender a un futbolista que, pese a su discreto rendimiento reciente, sigue conservando un importante cartel en Europa. La entidad presidida por Florentino Pérez aspira a ingresar entre 50 y 60 millones de euros por un jugador que llegó en 2021 procedente del Rennes por algo más de 30 millones.

El problema es que, de momento, esa situación está lejos de producirse. El interés del Manchester City no pasa todavía de unos primeros contactos y el conjunto inglés continúa trabajando paralelamente en otras alternativas para reforzar su medular.

Un rendimiento que no convence

La última temporada terminó por cambiar la percepción del club sobre el internacional francés. Las lesiones, la irregularidad y la falta de continuidad impidieron que Camavinga diera el paso adelante que se esperaba tras la salida de varios pesos pesados del centro del campo.

Lejos de consolidarse como uno de los líderes del proyecto, el francés perdió protagonismo y acabó firmando una campaña muy alejada del nivel que había mostrado en sus primeros cursos como madridista. Su absurda expulsión en el partido contra el Bayern de cuartos de final de la Champions League pudo ser el último mal recuerdo que deja entre el madridismo si se confirma la intención de Mourinho.

Ese bajón de rendimiento también tuvo consecuencias con la selección francesa, hasta el punto de quedarse fuera de la convocatoria para el Mundial de 2026, una circunstancia que reduce en cierto modo su cotización en el mercado.

La operación salida acelera

El caso de Camavinga forma parte de la profunda reestructuración que está acometiendo el Real Madrid este verano. Después de cerrar varias incorporaciones para reforzar la plantilla, el club considera prioritario liberar masa salarial y hacer hueco para los nuevos fichajes.

Mourinho ha señalado varios nombres propios que no entran en sus planes -otro que también está en su ‘lista negra’ es Raúl Asencio-, pero ninguno genera tanta preocupación como el del centrocampista francés. Su juventud, su elevado salario y el precio que exige el Real Madrid convierten la operación en una de las más complejas del mercado. Mientras tanto, en Valdebebas mantienen la esperanza de que algún club con aspiraciones europeas termine dando el paso definitivo.

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