El centrocampista del Villarreal anuncia una pausa con los Leones de la Teranga tras la dura eliminación del Mundial 2026 ante Bélgica en dieciseisavos, y abre una crisis interna en la selección africana
Pape Gueye ha abierto una grieta inesperada en Senegal después de la eliminación de los Leones de la Teranga en el Mundial 2026. El centrocampista del Villarreal anunció en redes sociales que se tomará un descanso de la selección mientras continúe el actual cuerpo técnico.
La decisión llega horas después del 3-2 ante Bélgica en Seattle, un partido que Senegal llegó a tener encarrilado con un 0-2 y que terminó perdiendo en la prórroga. La caída deportiva ya era dura. El mensaje de Gueye la ha convertido en crisis.
Pape Gueye lanza un mensaje directo contra el cuerpo técnico de Senegal
La frase no dejó demasiado espacio a la interpretación. “Volveré para decirles unas palabras con respecto a la eliminación… pero hoy anuncio que, mientras esté este cuerpo técnico, haré una pausa en la selección”, escribió Pape Gueye en un comunicado publicado en sus redes sociales.
El mensaje del futbolista del Villarreal llegó con la herida todavía abierta. Senegal venía de una noche traumática ante Bélgica, pero el enfado de Gueye no se entiende solo desde el resultado. El centrocampista había sido sustituido por Pape Thiaw en el minuto 66, una decisión que no digirió bien y que terminó saliendo del césped para instalarse en el vestuario, en la zona mixta y, finalmente, en las redes sociales.
El seleccionador senegalés justificó después el cambio por el estado físico del jugador. Gueye, sin embargo, ofreció una versión distinta: “Estaba bien físicamente, después es el entrenador quien hace sus elecciones, lo respetamos”.
La eliminación de Senegal ante Bélgica convierte el enfado en una crisis mayor
Senegal no cayó de cualquier manera. El equipo africano mandaba 0-2 a falta de cinco minutos para el final del tiempo reglamentario, pero Bélgica reaccionó con goles de Romelu Lukaku y Youri Tielemans antes de completar la remontada en la prórroga. La última puñalada llegó desde el punto de penalti, con una acción revisada por el VAR y muy protestada por los futbolistas senegaleses.
Pape Thiaw resumió el golpe con una frase que explica el hundimiento de los Leones de la Teranga: “Un partido no dura 85 minutos”. El seleccionador admitió que Senegal tuvo el encuentro donde quería, pero no supo sobrevivir al tramo final de Bélgica. El problema, ahora, es que la derrota ha dejado de ser únicamente deportiva.
La salida pública de Gueye cambia el foco. Ya no se habla solo de una selección que dejó escapar una clasificación histórica, sino de un vestuario que parece haber terminado el Mundial con más dudas que certezas alrededor de su dirección técnica. Cuando un jugador importante anuncia que no volverá mientras siga el cuerpo técnico, la Federación Senegalesa queda obligada a moverse.
Pape Thiaw queda bajo presión tras una noche que Senegal no olvidará
La figura de Pape Thiaw sale muy dañada. El seleccionador ya estaba obligado a explicar una eliminación durísima por cómo se produjo, pero la reacción de Gueye eleva la presión a otro nivel. No se trata solo de analizar los cambios, el plan de partido o la gestión del 0-2. La cuestión pasa ahora por saber qué autoridad conserva el cuerpo técnico dentro del grupo.
Senegal había llegado a la fase eliminatoria después de una fase de grupos complicada, con derrotas ante Francia y Noruega y una goleada ante Irak que le permitió avanzar como uno de los mejores terceros. Contra Bélgica, durante muchos minutos, pareció haber encontrado su partido más completo del torneo. Precisamente por eso el derrumbe resultó más doloroso.
Krépin Diatta también verbalizó la sensación del vestuario al admitir que el equipo no debía haber permitido la reacción belga. La diferencia es que Gueye fue más allá. No se quedó en la frustración competitiva. Señaló al cuerpo técnico y condicionó su futuro internacional a un cambio en el banquillo.
Senegal afronta una decisión incómoda tras el golpe de Pape Gueye
La pelota queda ahora en el tejado de la Federación Senegalesa. Si el mensaje de Gueye se queda en una reacción en caliente, habrá margen para reconducir la situación con diálogo interno. Pero si el futbolista mantiene su postura, Senegal tendrá que decidir si protege la continuidad de Pape Thiaw o si atiende una señal de desgaste que ya ha salido a la luz pública.
El Mundial ha terminado para los Leones de la Teranga, pero la consecuencia más delicada puede empezar justo ahora. La eliminación ante Bélgica dejó un golpe deportivo. La frase de Pape Gueye ha dejado algo más profundo: la sensación de que Senegal no solo perdió un partido imposible, sino también parte de la estabilidad que necesitaba para mirar al futuro.





