En su interesantísima entrevista con Futeros, Jesús Casas reflexiona también sobre el papel de la Selección Española en el Mundial y la figura de Luis de la Fuente, al quien conoce muy bien tras haber compartido tareas con él y su staff en la Federación
Tras relatar su experiencia en Irak, donde modernizó la selección del país y clasificó para el Mundial 2026 pese a acabar siendo cesado de malas formas, el gaditano Jesús Casas ahonda en Futeros su paso por la Real Federación Española de Fútbol, donde formó parte del staff técnico de Luis Enrique, Robert Moreno y Luis de la Fuente somo seleccionador sub 21.
Ahora en la Absoluta, Jesús Casa no tiene dudas sobre el técnico de Haro, a quien define como la persona que mejor conoce al actual plantel nacional. ¿Es España una candidata al título? El técnico gaditano no tiene dudas: sí, aunque junto a otras tantas grandes selecciones.
– ¿Cómo ve el Mundial? ¿y a la Selección española? ¿Algún favorito?
– En una competición como esta es imposible, yo creo que a los favoritos todo el mundo los tiene en la cabeza, no hay un favorito; quizás en algún Mundial atrás alguien pensó en la Francia que iba a dominar y no fue así, yo creo que no hay un favorito claro. Para mí no lo hay, hay un grupo de selecciones: España, Francia, Inglaterra, Alemania, Brasil, Uruguay, Portugal, que pueden todas estar en condiciones de ganar, porque además es que en una liga normalmente sí gana el mejor, en un Mundial no tiene por qué ganar el mejor; en un Mundial, 5 minutos malos o 5 minutos buenos son determinantes.
– ¿Cómo ve a Luis de la Fuente? ¿Ha tratado con él?
– Sí, sí, cuando estuve allí traté mucho con él y con gran parte de su staff, excepto con su hijo, que no lo conozco; con el staff, sí. Yo fui de los que lo defendí cuando el famoso partido de Escocia. Él lleva mucho tiempo en la selección, conoce prácticamente el 100% de los jugadores que han pasado por sus manos en algún momento en las categorías inferiores; creo que está preparado. Bueno, ya ha ganado una Eurocopa y una Nations League, ¿qué más currículum que eso?, con lo cual está capacitado para ganar un Mundial, cien por cien.
– Jesús, recordando su etapa en la Selección, 2018-2022… Creo que no llega al Mundial, pero sigue en la preparación de la clasificación al Mundial de Catar, ¿no?
– Sí, yo participo en dos Nations League, la primera en la que fuimos eliminados y la segunda en la que fuimos subcampeones con Francia. En la Eurocopa que llegamos a semifinales y en la preparación del Mundial de Catar. Nosotros nos clasificamos en noviembre frente a Suecia en La Cartuja y yo salgo en febrero, o sea que no llegué al Mundial.

– ¿Con qué se queda de esa etapa en la Selección?
– Bueno, me quedo con muchas cosas, una de las cosas más bonitas quizás fue, encima tuve la suerte que la selección española fuera a Cádiz, pues prácticamente no venía, y yo que soy de Cádiz, me tocó un partido aquí en Cádiz. Excepto con mi madre, la pobre que no puede, porque estaba hospitalizada, pero con toda mi familia, con todos mis amigos, pues evidentemente ese momento fue muy especial.También hubo muchos momentos especiales: un 6-1 en Alemania, los partidos de la Eurocopa que nos permiten llegar hasta semifinales, la primera vez que llegas a Las Rozas… Yo recuerdo que una de las primeras equipaciones que tengo en mi memoria de niño es la de la selección española, con lo cual, pues verte allí en ese entorno y saber que vas a ser partícipe de la ilusión de todo un país y de la responsabilidad, pues es un momento inolvidable.
– Uno mira su palmarés y se encuentra una Champions, una Supercopa de Europa, un Mundial de Clubes… ¿Cómo fue esa etapa en el Barça? Porque son, si no me equivoco, seis años, ¿no? De 2011 a 2017.
– Sí, bueno, son tres en el Barça B y tres en el primer equipo. Yo siempre digo que yo realmente cuando me doy cuenta de dónde estoy, es en el primer Barça-Madrid que jugamos en el Camp Nou. Hay gente que toma conciencia y está disfrutando de la experiencia y ese tipo de jugadores y todo, pero en el primer Barça-Madrid que jugamos.Y antes de salir al campo, que nos estábamos jugando la liga que al final conseguimos, justo antes de la charla, claro, en mi cabeza dices… ¿Cuánta gente, querría estar, incluso aficionado, en el partido de un Barça-Madrid, en el vestuario de uno de los dos, en este caso del Barça, escuchando la charla previa que está dando Luis Enrique para salir al campo? Entonces me hizo el click en ese momento quizás de lo afortunado que era. Ya lo era, pero en ese momento tomé conciencia al 100%.
– ¿Cómo es entrenar o dirigir, o más bien compartir vestuario con Messi, Neymar, Suárez?
– Yo no tenía un trato muy directo, porque al final, de analista, no estaba en el día a día en el vestuario, pero sí en concentraciones. Pero después, sobre todo, yo disfrutaba porque nuestro despacho daba al campo de entrenamiento, ver el entrenamiento del día a día. Si jugando hacen cosas increíbles, entrenando, donde la exigencia quizás del rival es menor, ves cosas que… impensables.
– Jesús, nosotros tenemos muchos lectores del Sevilla, del Betis, no sé si estuvo en la Supercopa de 2015. ¿Cómo fue aquella final contra el Sevilla?
– Fue una locura. Primero, porque nosotros, me acuerdo yo, los sudamericanos venían prácticamente sin tener descanso, porque venían, imagino, de alguna Copa América, o algo habría habido. Messi, Daniel Alves y compañía creo que entrenaron dos o tres días antes del partido. Cuando nos ponemos por delante, parece que todo va a ir bien, pero cuando el Sevilla empieza a apretar, yo era pesimista, sobre todo por el estado físico. El estado físico de varios de nuestros jugadores no nos daba el nivel mínimo exigible para un partido de esta, y para un Sevilla tan competitivo, con lo cual la alegría fue máxima. Para mí la alegría fue máxima porque al final defendía los colores del Barça en ese momento y fuimos campeones, pero fue un partido muy, muy, muy duro, quizás de los más duros que recordamos.





