El hispano-belga Fernández-Pardo es el otro extremo zurdo que tienen sobre la mesa las ‘Urracas’, que han sufrido el ‘sorpasso’ del Liverpool por el atacante de Osasuna y, ahora, tratan de convencer al marroquí, que prioriza jugar la Champions, y a un cuadro verdiblanco que se remite a la cláusula de 60 millones
El Newcastle parecía descolgarse de la subasta por Ez Abde tras vender a Anthony Gordon al FC Barcelona y decantarse por Víctor Muñoz, apalabrado por 35 millones fijos y cinco en variables con el CA Osasuna. Sin embargo, el Liverpool adelantó a sus vecinos por la derecha y, aparte de convencer al barcelonés, abonó los 40 millones de su cláusula de rescisión, dejando a las ‘Urracas‘ compuestas y sin extremo zurdo. Ahora, la prensa británica recoge que habrían vuelto a la carga por el marroquí, que les saldría, en el mejor de los escenarios, bastante más caro. La alternativa, a saber si a mejor precio, el hispano-belga Matías Fernández-Pardo.
El de Beni Melal no está por la labor de salir y pone condiciones; el Betis pide 60 millones
El dinero no es, precisamente, un problema para el Newcastle, propiedad del fondo soberano del Reino de Arabia Saudí en un 85% y de RB Sports & Media (la familia Reuben) en un 85%. Su presidente es el gobernador Yasir Al-Rumayyan, gobernador del PIF que infla a petrodólares a los cuatro clubes principales de la nación de Oriente Medio, aunque en Inglaterra empieza a haber una especie de límite salarial y la idea no era reinvertir los 70 millones recaudados por Gordon. Ahora, a los blanquinegros se les presentan dos problemas.

En primer lugar, Ez Abde no está forzando una salida. Ya en años anteriores se puso a las órdenes del Real Betis y sólo se marchará si llega una oferta fuera de mercado y en La Cartuja se lo piden. Además, prioriza jugar la Champions League, mejor si es con los heliopolitanos. En St. James’ Park no competirán ni siquiera en Conference League. Los rectores verdiblancos se remiten a los 60 millones de euros que marca su cláusula de rescisión, de los cuales un 16% iría a las arcas del FC Barcelona.
Ahora mismo, el protagonista sólo piensa en su lesión de rodilla
A punto de llegar al ecuador de esas 5-6 semanas en que se fijó su convalecencia, tras sufrir en el último amistoso de su selección un accidente que le produjo una entorsis en el ligamento colateral medial de la rodilla derecha que le privó de jugar el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, se recupera estos días en una clínica francesa especializada en dolencias articulares un Ez Abde que aspira a incorporarse a principios de julio al trabajo con sus compañeros para no quedarse atrás en la pretemporada.

La segunda fase de su rehabilitación será ya con todos en la Ciudad Deportiva Luis del Sol, aunque quizás no desde el 7-J en que todos vuelven al tajo. Su objetivo, si no hay contingencias ni recaídas de última hora, es subirse en el avión que llevará a los béticos a mediados del mes próximo a tierras alemanas para celebrar allí el primero de los tres ‘stages’ de concentración de esta fase de preparación veraniega que el año pasado no pudo afrontar el de Beni Melal por culpa de una lesión de tobillo que se agravó en la final de la UECL contra el Chelsea.





