El veterano entrenador vasco deja atrás una larga estancia de hasta ocho años con La Laguna Tenerife, donde ha acumulado éxitos hasta convertirse en una verdadera leyenda de la entidad isleña
Sin duda ha sido un cambio de aires realmente difícil. Tras ocho años consecutivos dirigiendo a La Laguna Tenerife, Txus Vidorreta ha hecho las maletas para dejar atrás la comodidad de la que es ya su casa y afrontar un enorme reto al frente del Unicaja de Málaga. Lo hace convencido ya no solo de ser lo mejor para él, sino para los canarios, puesto que había cierto desgaste.
Bajo esa determinación, Vidorreta cerró primero un acuerdo con el Casademont Zaragoza, pero ese mismo quedó en suspenso cuando los de la Costa del Sol se interesaron por él para sustituir a Ibon Navarro. Ahora, en una entrevista concedida a Manoj Daswani de SER Tenerife, subraya los motivos de su decisión.
«Cuando volví es verdad que ahí ya ni siquiera me di la oportunidad de salir. Siempre íbamos con contratos largos, me renovaban a largo plazo, me mejoraba las condiciones… Era una relación en la que no salía al mercado mientras la gente decía: ‘Es que Txus Vidorreta no tiene ofertas’. No, es que no salía al mercado y tampoco buscaba ofertas«, comenta antes de dejar claro que era el momento idóneo para salir.
«En el último año y medio he sentido que nos habíamos acostumbrado a tener muy buenos resultados y que ahora se pedía un poco más. Y mira, es que lo que estamos consiguiendo es prácticamente el techo… Y si yo ya empiezo a creer que hemos tocado techo, no iba a poder dar un extra«, sentencia.
Txus Vidorreta se señaló a sí mismo
Así es. Mientras el entorno hablaba de la necesidad de dar un paso al frente con el proyecto a base de rejuvenecer la plantilla, el técnico de 60 años afirma que fue él mismo quien dio el paso de ponerse en la rampa de salida para dar un nuevo impulso al mismo.
«Teniendo en cuenta que se habla mucho de la edad de mis jugadores, yo hablo de lo buenos que son… Parece que lo que está latente es que hay que hacer un cambio de jugadores, igual también. Pero digo ‘no’, lo que no se está debatiendo y es lo importante es cambiar la cara en el banquillo, que es lo que puede hacer que se genere una nueva inercia en el Santiago Martín, que nunca ha sido mala, pero que no estaba al nivel que lo estuvo. Cambiar antes de que venga una temporada mala«, concluye.
Unicaja, un rival directo
En cuanto a la reacción de la afición tinerfeña, lo cierto es que su salida no se vio cómo algo negativo, ya que entienden que lo ha dado todo por el equipo; sin embargo, el hecho de que finalmente se marche a Málaga y no a Zaragoza no ha sentado del todo bien al tratarse de un rival directo, sobre todo en los últimos años. En todo caso, su recuerdo es tan grato como imborrable.




