El excentrocampista rojiblanco se une al cuerpo técnico como relevo del ayudante del ‘Cholo’, quien deja el club tras ocho temporadas; será una pieza clave en un nuevo proyecto del Metropolitano que busca más juventud y cercanía con los futbolistas
El Atlético de Madrid prepara un retorno con fuerte carga emocional y simbólica. Gabi Fernández, uno de los grandes capitanes de la era más exitosa del ‘Cholismo’, regresa al club rojiblanco para incorporarse al cuerpo técnico de Diego Pablo Simeone a partir de la próxima temporada.
El excentrocampista ocupará el puesto dejado por Nelson Vivas, hasta ahora segundo entrenador del técnico argentino, que abandona la entidad tras ocho temporadas formando parte del staff. Con este movimiento, el Atlético recupera una figura de identidad pura, una persona que conoce de primera mano y desde dentro lo que significa competir bajo la filosofía de Simeone.
Un regreso con peso simbólico en el Metropolitano
El exjugador fue durante años el líder del vestuario colchonero, el capitán del equipo que levantó una Liga, una Copa del Rey, una Supercopa de España, una Supercopa de Europa y dos Europa League, incluida la histórica de 2018 en Lyon.
Su conexión con Simeone siempre fue absoluta. El técnico argentino llegó a definirlo como un jugador irrepetible dentro de su sistema, hasta el punto de reconocer públicamente que «no se puede clonar a Godín o Gabi». Ahora, esa relación se trasladará al banquillo.
Gabi representa como pocos la identidad del Atlético de la última década. Más de 400 partidos como rojiblanco, capitanía durante años y un legado construido a base de esfuerzo, competitividad y compromiso.
El relevo de Vivas y un nuevo rol en el staff
La salida de Nelson Vivas supone el cierre de una etapa iniciada tras la marcha del ‘Mono’ Burgos en 2018. Vivas, con amplia experiencia previa junto a Simeone en su etapa en Argentina e Italia, ha sido una pieza importante en el cuerpo técnico durante los últimos años.

Su último partido en el banquillo rojiblanco llegó en la dura derrota en Villarreal, poniendo fin a un ciclo que ahora abre la puerta a la incorporación de un perfil completamente distinto. El club apuesta por más juventud, un rol de ayudante más ligado al vestuario reciente y con una identificación total con el club.
Gabi asumirá un rol de segundo entrenador, con funciones clave en la gestión del grupo, la transmisión de conceptos tácticos y el acompañamiento diario a los futbolistas.
Simeone recupera una extensión de su idea
La llegada de Gabi no responde solo a un papel sentimental. En el Atlético consideran que su perfil encaja perfectamente con lo que Simeone busca en su cuerpo técnico: liderazgo, conocimiento del vestuario y capacidad de transmitir el ADN rojiblanco.
Además, su presencia será especialmente relevante en un vestuario donde todavía conviven jugadores que compartieron etapa con él como Koke, Jan Oblak o José María Giménez. Su figura servirá como puente entre generaciones y como referencia emocional dentro del grupo.

De capitán a técnico: una transición natural
El regreso de Gabi al Atlético se entiende también como la culminación de un proceso que comenzó tras su retirada como futbolista en Qatar, donde jugó en el Al-Sadd.
A su vuelta a España, inició su formación en la cantera rojiblanca, pasando por el Juvenil A y posteriormente por el Atlético Madrileño, donde ejerció como segundo entrenador durante dos temporadas junto a Tevenet. Aquella etapa le sirvió como primer gran aprendizaje en los banquillos dentro del ecosistema del club.
Posteriormente dio el salto al fútbol profesional. Primero en el Getafe B, donde logró competir por el ascenso a Primera RFEF, y después en el Real Zaragoza, donde vivió una etapa de contrastes: una permanencia complicada en su llegada y una destitución posterior en un contexto de resultados adversos.




