El piloto madrileño esperaba tener un segundo año más fructífero en Williams, pero la realidad está siendo totalmente distinta a la esperada
Una jornada más, los pilotos españoles volvieron a brillar por su ausencia en el Mundial de Fórmula 1. Pero esta vez, siendo en casa, dolió más que ninguna otra carrera.
Tanto Fernando Alonso como Carlos Sainz volvieron a demostrar que, con sus monoplazas, siguen a años luz de los primeros espadas del campeonato. Por mucho que lo intentan cada fin de semana, ni el asturiano ni el madrileño parecen encontrar los frutos que en su día Aston Martin y Williams les prometieron.
Y sobre dichas promesas se ha pronunciado el propio Carlos Sainz al finalizar el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, donde acabó duodécimo pero porque hubo dos retiradas por delante suya (Antonelli y Leclerc). Su monoplaza fue incapaz de pelear con los mejores equipos de la zona media y su mensaje ha ido directo a los despachos de Williams.
«El sobrepeso igual te pone a un segundo de los líderes peleando con un Alpine. No es donde prometimos estar este año. No es donde deberíamos estar. A mí estar a un segundo de la cabeza…», recalcó dejando su frase en suspense.
¿Cambio de aires de Carlos Sainz?
Su FW48 no responde y este año ya no es el de adaptación que fue el curso pasado, por eso la paciencia se le está agotando al madrileño ya. Tanto que, de seguir así, no sería nada raro que decidiera cambiar de aires, ya que su contrato finaliza este año.
«Es un poco la historia de toda la temporada. Carreras muy buenas, salidas muy buenas, qualis muy buenas, pero desgraciadamente este año no está pagando mucho con el coche que tenemos. Por muy buena carrera o clasificación que hagas, acabas fuera de los puntos», subrayó Sainz.
Cuestionado por esos kilos extra que tiene su monoplaza, Carlos fue más allá en su explicación: «Con todo el túnel de viento que hemos tenido, con todas las horas de desarrollo que ha tenido este coche, estar a un segundo por vuelta de los primeros no es evidentemente bueno. Estamos lejos de donde tenemos que estar».

Y mientras tanto, Ferrari, con Hamilton a la cabeza, empieza a saborear las mieles del cambio de reglamento, algo fue precisamente lo que esperaba Sainz en este curso, que las nuevas reglas permitieran dar un salto de calidad a la escudería de Grove.
Fernando Alonso, resignado una vez más
Su compatriota Fernando Alonso acabó peor que él, sumando su cuarto abandono de la temporada. Y al finalizar la carrera, el asturiano comentaba así lo sucedido: «No hubo ningún aviso. El ingeniero me dijo que parara el coche y me bajara. Imagino que era es problema del ERS cuando te dicen que saltes fuera del coche», explicó después.

Y el español terminó ironizando sobre la situación y alertando para el próximo certamen del calendario: «Creo que cambiamos algunas de las piezas que se rompieron durante las carrera, desgraciadamente. Así que quizá nos toque otra salida desde el pitlane en Austria».
Por último, el asturiano se lo dejó claro a Aston Martin: «Estamos sufriendo por rendimiento, pero también por fiabilidad. Todavía no somos un coche a prueba de balas y seguimos teniendo muchos problemas». Cabe recordar que su compañero Lance Stroll fue el primero en abandonar la carrera, en las primeras vueltas, por un problema en la caja de cambios.





