El piloto madrileño es consciente de que su monoplaza no se adapta bien a las características que tiene el trazado catalán. Pese a ello, prefiere ver el lado positivo de este certamen
El piloto español Carlos Sainz (Williams) afronta el Gran Premio de Barcelona-Cataluña, séptima prueba del mundial de Fórmula Uno, con el objetivo de analizar cuáles son las «debilidades» de su monoplaza.
Antes del inicio de la prueba que a partir de este viernes se disputará en el Circuito de Barcelona-Cataluña, el piloto madrileño ha reconocido que el trazado catalán no es el que mejor se adapta a las características de los Williams.
«Barcelona será un fin de semana más frustrante para nosotros. Los Williams habitualmente rinden peor en este circuito, por lo que es una buena oportunidad para analizar cuáles son nuestras debilidades», ha reconocido el piloto madrileño.
Sainz ocupa actualmente la decimocuarta posición en la clasificación de pilotos del mundial, con 6 puntos, y viene de retirarse del Gran Premio de Mónaco tras ser golpeado por el alemán Nico Hülkenberg (Audi) y por el argentino Franco Colapinto (Alpine) a ocho vueltas para el final.
«En Mónaco, tuvimos un fin de semana sólido pero no pudimos sumar puntos», ha recordado Sainz, quien, pese a todo, no descarta sumar algún punto en Montmeló, ya que el equipo «está mejorando» cada fin de semana.
Y Fernando Alonso se despide del Circuit Barcelona-Catalunya
Mientras tanto, su compatriota Fernando Alonso ha asegurado en la rueda de prensa previa al Gran Premio de Barcelona-Cataluña que esta será «probablemente» su «última carrera» en el circuito de Montmeló (Barcelona): «Va a ser un fin de semana especial, probablemente mi última carrera en Barcelona en la Fórmula 1, así que gracias a todos. No seré competitivo y no estaré mucho tiempo en la Q1, pero espero que todos puedan disfrutar del fin de semana».
A sus 44 años, el asturiano ha dado a entender que no espera continuar en la competición en 2028, cuando el circuito de Montmeló volverá a acoger un Gran Premio de Fórmula Uno. El trazado catalán se alternará con el belga de Spa-Francorchamps durante los próximos cursos, y estará en el calendario en los años 2028, 2030 y 2032.
«Creo que es mi 23ª vez aquí, la conexión con los aficionados siempre ha sido mágica», ha valorado Alonso, que ha ganado dos carreras de Fórmula Uno en Montmeló, todavía bajo la denominación de Gran Premio de España, en 2006 con Renault -que ha elegido como su mejor recuerdo en Barcelona- y en 2013 con Ferrari.
Preguntado por su futuro, el piloto español ha respondido que no tiene «nada en mente» y que «después del verano» tomará «la decisión de seguir o no» en la competición.

Alonso, que sólo ha sumado un punto en las seis carreras de esta temporada tras terminar décimo en Montecarlo el pasado fin de semana, ha explicado que para él «lo más difícil es no ganar carreras y no ser competitivo», y ha admitido que «será difícil puntuar este año», pues «para conseguir cualquier punto» necesitará «la ayuda de los coches de delante».
«Que esta sea la última o no, no me afecta demasiado; estoy en paz con mi carrera. He logrado mucho más de lo que jamás soñé cuando era niño», ha valorado el piloto asturiano, que ha remarcado la «motivación» con la que acudirá a Montmeló.
«La motivación sigue intacta porque creo en mí mismo y confío plenamente en mis capacidades. Al volante de la misma máquina que cualquier otro piloto del mundo, nunca me he sentido inferior. Ni en la Fórmula 1 ni fuera del ‘paddock’, en muchos otros coches», ha finalizado el ovetense.





