El brasileño, cansado del ‘stand by’ en la negociación de su extensión contractual, ha decidido esperar a que expire su actual vinculación en 2027 para marcharse como agente libre sin dejar un solo euro en las arcas del club
«No sé si va a renovar. Si pregunta por mi opinión, yo deseo que siga en el Real Madrid porque es uno de los mejores jugadores del mundo», comentó Florentino Pérez sobre Vinicius en una de sus entrevistas electorales. Y es que la situación del jugador en el Real Madrid CF empieza a tensionarse seriamente.
El brasileño, que hace apenas un año tenía todo encarrilado para renovar su contrato al alza con el club blanco, está ahora en un incómodo ‘stand by’ que ha desembocado en un pulso silencioso con el club. Según informa el diario As, su postura definitiva pasa por marcharse gratis en 2027 si el Madrid no le ofrece una mejora salarial acorde a su estatus. La idea es agotar su contrato y abandonar el Santiago Bernabéu sin dejar un solo euro en las arcas merengues.
La postura del extremo es clara. Vinicius se sigue considerando uno de los jugadores más determinantes del proyecto blanco en los últimos años y entiende que su peso dentro del equipo debe verse reflejado en su nuevo contrato. El problema es que el club no comparte del todo esa visión económica, especialmente desde la llegada de Kylian Mbappé.
La renovación, completamente congelada
Las conversaciones entre ambas partes llevan meses paralizadas. El brasileño renovó en 2022 hasta 2027 con un contrato progresivo que rondaba los 75 millones netos repartidos en cinco temporadas. El acuerdo contemplaba una escala ascendente de salario, comenzando cerca de los 13 millones y terminando alrededor de los 17, además de bonus vinculados a premios individuales como el The Best.
Sin embargo, todo cambió cuando el jugador solicitó equiparar sus cifras salariales a las de Mbappé. Ahí se produjo el volantazo definitivo. El Real Madrid considera que romper la actual escala salarial podría generar un problema estructural dentro del vestuario, mientras que el entorno del jugador interpreta que el brasileño merece estar en el mismo escalón que las grandes estrellas del proyecto. Desde entonces, silencio absoluto. Ni avances ni reuniones significativas. Una situación que empieza a generar desconfianza entre las partes.
Vinicius ya contempla irse gratis
La información apunta a que el atacante ha decidido mantener la calma y cumplir su particular hoja de ruta. Él quiere seguir en el Real Madrid la próxima temporada independientemente de lo que ocurra con su renovación, pero también tiene claro que no piensa aceptar una renovación por debajo del estatus económico que considera merecer dentro del equipo.
El futbolista tiene previsto esperar pacientemente hasta junio de 2027 y marcharse con la carta de libertad bajo el brazo, sin ofrecer la posibilidad de un ingreso importante por un traspaso atractivo. Es una especie de ‘venganza silenciosa’ por sentirse menos valorado de lo que considera justo.
La posibilidad empieza a inquietar dentro del club, especialmente porque el mercado observa la situación muy de cerca. Equipos de la Premier y también de Arabia Saudí siguen atentos cualquier movimiento.
Mbappé cambia el ecosistema
La llegada de Kylian Mbappé hace dos años alteró completamente el panorama de ‘Vini’. Más allá del impacto mediático, el francés también vino a modificar ciertas jerarquías deportivas y salariales dentro del vestuario.
Vinicius había sido durante años el gran líder ofensivo del proyecto blanco. El futbolista diferencial. El jugador franquicia. Lógicamente, la irrupción de Mbappé le desplazó inevitablemente y la consecuencia se está viendo ahora.
Ambos futbolistas coinciden en muchos momentos sobre la misma zona del campo. Los dos se sienten más cómodos partiendo desde el costado izquierdo, lo que obliga al cuerpo técnico a reajustar constantemente el sistema ofensivo. Aunque públicamente siempre han mostrado buena relación, la convivencia futbolística empieza a generar dudas. Dos ‘gallos’ no conviven bien en el mismo corral.

El Bernabéu ya no es unánime con Vinicius
Otro factor importante en toda esta historia es el cambio de percepción de parte de la afición madridista. Vinicius sigue siendo uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo, pero ya no existe aquella unanimidad absoluta que sí tenía hace dos temporadas. El madridismo ha comenzado a cansarse de ciertas actitudes del brasileño.
Algunos episodios extradeportivos, sus desmanes sobre el césped y la aparición de nuevas estrellas solo agitan la coctelera para que una parte del Bernabéu empiece a mirar al brasileño con algo más de distancia. Ya se han escuchado pitos y cierto hastío cuando falla. Y eso el jugador lo percibe.
Además, el club sigue dejando abierta la puerta a nuevos fichajes. En las últimas semanas han aparecido nombres como Michael Olise o incluso el intento fallido por Julián Álvarez, una operación que sorprendió enormemente dentro del mercado europeo y que deja a Vinicius casi sin sitio en el ataque, si es que se confirma un fichaje galáctico para la delantera, como parece ser la intención de Florentino Pérez.
Por ahora, Vinicius se mantiene centrado en el Mundial y ha evitado pronunciarse públicamente sobre su situación contractual. Sin embargo, en el Real Madrid saben perfectamente que el tiempo empieza a jugar en contra. Cada mes que pasa sin renovación acerca más al brasileño a una posición de fuerza total. Si no hay acuerdo antes de 2027, el club se enfrentará la posibilidad de perder gratis a uno de los futbolistas más valiosos del mundo en pleno apogeo de su carrera.





