Vargas acota sus posibles destinos: «No se tratará de la Liga, el club ni el país…»

Vargas acota sus posibles destinos: «No se tratará de la Liga, el club ni el país…»

El extremo suizo asume que «los grandes clubes tradicionales de Europa pueden verse de repente luchando por no descender», aunque, pese a todo, se siente «agradecido por jugar al fútbol al más alto nivel»; su hermano, con quien comparte casa y sueños, tiene claro cuál será su próximo movimiento

Rubén Vargas (27) y su hermano Manuel Vargas (24) han concedido recientemente una entrevista al diario ‘Blick’ en el que repasan su vida en la capital andaluza, donde el extremo, que disputará su tercer Mundial, ha vivido una nueva campaña decepcionante con el Sevilla FC, firmando otra vez la permanencia con sólo un punto de margen: «Aquí se respira una presión y una pasión diferentes. Por supuesto, todos esperábamos un resultado deportivo distinto. Pero así es el fútbol. Hemos visto en toda Europa lo rápido que los grandes clubes tradicionales pueden verse de repente luchando por no descender. En definitiva, estoy agradecido de poder hacer lo que más me gusta, que es jugar al fútbol al más alto nivel«.

Compañeros de casa y dos clones: «Cuando el Sevilla perdía, a veces tenía que pensármelo dos veces antes de salir«

«Se sentía tan a gusto aquí que, simplemente, se quedó«, bromea el mayor de la saga sobre el hecho de que Manuel Vargas pasara de ayudarle en la mudanza tras las Navidades de 2025 a convertirse en su compañero de casa: «Podemos decirnos la verdad, porque ambos sólo queremos lo mejor el uno para el otro«. Y el pequeño tercia: «Estamos muy orgullosos de Rubén y agradecidos de que esté sano y pueda volver a competir». Y, claro, explica los pros y los contras de residir en Sevilla, donde aprovecha su paro deportivo para desarrollar su propia marca de ropa.

«La calidad de vida aquí es increíble. Es una sensación maravillosa despertarse con el sol cada mañana», argumenta el menor de la familia, muy contento por Rubén: «Cuando él tiene éxito, lo celebramos juntos. Y, cuando las cosas no van bien, soy el primero en animarlo. Es genial que alguien de la familia lo haya logrado. Además, siempre fui consciente de todo lo que tuvo que sacrificar. Hubo muchas experiencias que yo viví y que él no pudo vivir por culpa del fútbol». Y bromea con su parecido: «Cuando el Sevilla perdía, a veces tenía que pensármelo dos veces antes de salir o ir al gimnasio, porque nos confundían«.

«Si la familia Vargas se muda, será por la Champions League»

«Quiero jugar la Champions League algún día», admite Rubén Vargas, mientras que su hermano pequeño sentencia: «Se lo merece, y espero que pueda vivirlo. Si la familia Vargas se muda, no se tratará de la Liga, el club ni el país. Se tratará del sueño de jugar la Liga de Campeones«. Una manera de acotar los posibles destinos de un atacante que llegó en el mercado invernal de la 24,5 del Ausburgo a cambio de unos 2,5 millones de euros y que ahora, pese a su irregular campana en Nervión (pese a todo, marcó tres goles y brindó seis asistencias en 25 partidos oficiales), tiene una tasación de 12 millones según la web especializada ‘Transfermarkt’. Con contrato hasta el 30 de junio de 2029, el Sevilla FC escuchará propuestas a partir de esa cifra.

Scroll al inicio