El equipo neoyorquino gana el primer partido de las Finales de la NBA 95-105, con un Jalen Brunson espectacular y pese al buen partido de Victor Wembanyama
Nueva York sueña con el anillo de la NBA más de 50 años después. Los New York Knicks asaltaron el Frost Bank Center de San Antonio en el inicio de las Finales y le han quitado a los Spurs la ventaja de campo después de ganar por 95-105 un partido en el que ha brillado la figura de Jalen Brunson, autor de 30 puntos, al que el equipo local no pudo frenar en ningún momento.
Los Spurs mantuvieron la inercia de su gran triunfo ante los Thunder y empezaron dominadores, por los Knicks aguantaron y reaccionaron tras el descanso, con una fuerte defensa que hizo que su rival no pasara de lo 21 puntos en cada uno de los cuartos y que le permitió ‘ajusticiarlos’ en el último periodo.
«Creo que es algo que se ha ido construyendo y que ha generado todavía más confianza con el tiempo. Es algo que ha funcionado tremendamente bien para nosotros», indicaba el dominicano Karl Anthony Towns sobre la unión y consistencia de los Knicks, que con este triunfo suman doce consecutivos en estos ‘play offs’ y no pierden desde el tercer partido de la serie de cuartos ante los Hawks.
Victor Wembanyama no es suficiente
Lo más importante para ellos no fue remontar lo 14 puntos de desventaja que tenían o ese arreón final que les dio la victoria, sino que lo ganaron en un buen partido final de Victor Wembanyama. Cuando pívot francés dominó en la serie ante los Thunder, los Spurs vencieron. En esta ocasión, el MVP del Oeste se fue a los 26 puntos y doce rebotes y, aun así, su equipo perdió.
«Cada equipo defiende de manera diferente y lo voy a descifrar. Sí, esta noche estuve mal. No es más complicado que eso», afirmó Victor Wembanyama, que pese a todo no estaba feliz con su desempeño. «Evidentemente, ya hemos estado por detrás en una serie antes. Nunca en unas Finales, claro. Pero no estoy dándole vueltas a nada en concreto. No estoy ni lo más mínimo preocupado», añadía.
El pívot francés no fue el mejor en los dos primeros cuartos, en los que los Spurs fueron por delante. El equipo de San Antonio mandó hasta el arranque del tercer cuarto, cuando elevó su ventaja hasta el 62-50 después de que los Knicks apenas anotaran uno de sus primeros diez tiros de campo.
La reacción de los Knicks de la mano de Brunson
Sin embargo, como ya ocurriera en el primer partido ante los Cavaliers, los neoyorquinos demostraron su fortaleza mental y la confianza que tienen en ellos mismos. Jalen Brunson, que había tenido problemas y un dolor en la rodilla, tras un choque con Harrison Barnes, en los primeros cuartos, emergió.
Entraron empatados en el último cuarto y se pusieron con una cierta ventaja, que el mejor Victor Wembanyama de la noche neutralizó. El francés, ahora, sí apareció y anotó 10 puntos en el último segmento para dar ventaja 95-94 a San Antonio. Ahí se acabó su equipo, los Knicks apretaron y cerraron el partido con un 11-0 definitivo.
Jalen Brunson, con 13 de sus 30 puntos en este periodo, lideró a su equipo hacia la victoria. «Realmente no fue nuestra mejor noche, no fue nuestra mejor noche durante casi todo el partido, pero seguimos ahí, seguimos recortando… Me gustó cómo seguimos respondiendo», señalaba la estrella de los Knicks.
Partidazo de Karl Anthony Towns en defensa y ataque
Tras Brunson, Towns firmó un doble doble de 18 puntos y doce rebotes, mientras que OG Anunoby se fue a los 17 puntos. En los Spurs, aparte de ‘Wembi’, Stephon Castle alcanzó los 17 puntos y Julian Champagnie y el suplente Dylarn Harper se fueron a los 16, pero no fue suficiente.
Los Spurs están obligados a reaccionar si no quiere marcharse a Nueva York con las Finales muy en contra. Tiene la oportunidad este viernes -madrugada del sábado en España- en este mismo escenario.




