El nacimiento como estrella emergente de Corralejo: «Marqué un córner directo y el Betis me llamó al día siguiente»

El nacimiento como estrella emergente de Corralejo: «Marqué un córner directo y el Betis me llamó al día siguiente»

El canterano, una de las grandes noticias del Betis el pasado curso, revela la curiosa historia de su llegada al club verdiblanco cuando era niño y admite que hubo un momento en el que se «dejó ir» demasiado

La confirmación de Iván Corralejo como una de las estrellas emergentes de la cantera ha sido una de las grandes noticias para el Betis en el presente curso por su evolución y peso tanto en el División de Honor como en el Betis Deportivo. De hecho, el valverdeño, con solo 18 años, debutó con el primer equipo en la Copa del Rey y poco después el club verdiblanco amplió su contrato hasta 2028.

Sin embargo, nada de esto habría sido posible si en sus primeros pinitos como futbolistas, siendo todavía un niño, no hubiera marcado un gol de córner directo con la camiseta de La Amistad, el club de su pueblo. Y es que esta fue la manera en la que Corralejo, tal y como él mismo ha desvelado en los medios oficiales, llegó a la cantera del Real Betis Balompié.

«Todo fue en mi pueblo, en Valverde del Camino. Empecé a jugar al fútbol con tres años. A los cinco años me metí en La Amistad, en mi pueblo, donde me he criado. Mi padre se encargó de coger al equipo, ya que no tenía un entrenador. Como yo iba a jugar, se metió a entrenar y ganábamos dos títulos. Que tu padre sea el entrenador y te corrija y te ayuda, para mí eso fue una experiencia única», relató el onubense en Made in Betis, donde relató en qué momento el Betis se fijó en él.

«Si metes este córner, te haré futbolista»

«Enfrentándonos a La Palma, un pueblo de al lado, fui a poner un córner y un señor me dijo, si lo metes, te haré futbolista. A mí eso me marcó y me quedé mirándolo y no sabía quién era. Era Manuel Alba, un ojeador del Betis. En ese momento metí el gol de córner y al día siguiente, cuando llegué a mi casa del colegio, mi madre estaba llorando, mi padre llorando, que habían llegado unas pruebas del Betis», contó Corralejo como principio de una historia que va camino de convertirse en un auténtico idilio gracias a una de sus grandes virtudes.

«Yo soy un chico que tiene mucha personalidad, creo que al fútbol se juega con los pies, eso es mi punto fuerte. Me caracterizo por tener verticalidad, ser un jugador de último pase, visión de juego y un jugador que no le tiene miedo a nada ni a nadie. Siempre he sido un niño muy fuerte de mente. La verdad que gracias a mi padre esto viene de casa», explicó Corralejo, que señala como clave para su destape su periodo como juvenil.

«Mi primer año con Arzu empecé jugando todo y terminé jugando todo. Mi segundo año venía también con la española y seguía con un ritmo espectacular y encima con Dani (Fragoso), que habíamos terminado ese año con Arzu», explicó Corralejo, que admitió que hubo un momento en el que se dejó ir.

De no jugar nada a tocar la Gloria: «Me ha cambiado la vida»

«Me dejé ir, dejé de pensar en el fútbol 24 horas y cuando no estás bien físicamente y mentalmente, pues el cuerpo lo nota y tú lo sientes y el fútbol te hace justicia. Hubo una época en mi carrera juvenil que no jugaba nada, fue en mi juvenil de segundo año. Llegó esa Copa de Campeones tan esperada y me mentalicé que tenía que ser un tramo final de temporada espectacular para mí, porque seguro que me iba a cambiar la vida si seguía así. Así fue, metí tres goles contra el Depor en las semifinales e hice un pedazo de final contra Valencia y ganamos. A partir de ahí ha sido como toda una rueda. Todo fue en avance hasta la Copa de Rey Juvenil, que para mí ha sido mi boom y el de todos mis compañeros».

Además, rememoró su debut desde el momento en el que fue llamado para entrenar con el primer equipo. «Me llamaron un día para entrenar en La Cartuja y pues ilusión, no, lo siguiente. Fui allí con mi mejor sonrisa y con todo el ánimo del mundo. En ese momento que vi la convocatoria y que iba convocado, nada más solo con ir convocado, yo pensé en toda mi familia y en todo lo que he sufrido para llegar a estar ahí, que para mí es lo máximo», indicó Corralejo, que confesó que no pudo contener las lágrimas.

Corralejo se sincera: «Cuando debuté rompí a llorar»

«Cuando salto al campo me veo que me da un balón Diego Llorente. Estaba como en una nube. La verdad que sentí una emoción tan fuerte que cuando entré en el vestuario empecé a llorar, porque me acordé de mi abuelo que falleció hace tres años. Tuve que romper a llorar porque es lo más bonito que me ha pasado en la vida. Cuando llamé a mi padre estaba en videollamada con ellos, lo llamé justo cuando me monté en el autobús. Al final, cuando consigues una cosa que te lo llevas proponiendo todo toda tu vida, nunca, nunca se te va a olvidar», explicó.

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