José Luis Morales se despide del Levante: “Todo el mundo merece volver al sitio donde fue feliz”

José Luis Morales se despide del Levante: “Todo el mundo merece volver al sitio donde fue feliz”

El capitán granota dice adiós al club rodeado de familiares, empleados y compañeros después de 377 partidos, 83 goles, dos ascensos y una permanencia histórica en LaLiga

José Luis Morales ha cerrado su etapa en el Levante UD como quería: con el equipo en Primera división. El capitán granota se despidió este martes en una rueda de prensa cargada de emoción, rodeado de familiares, gente cercana y representantes del club.

El futbolista madrileño pone fin a una historia que empezó en 2011 en el filial levantinista y que acaba quince años después con el reconocimiento de leyenda. Se marcha tras 377 partidos, 83 goles, dos ascensos y una última misión cumplida: dejar al Levante en LaLiga.

Morales dice adiós después de cumplir su última obsesión

La despedida de José Luis Morales no fue una rueda de prensa cualquiera. El propio jugador lo reconoció nada más tomar la palabra, visiblemente emocionado: “Es el momento de mi carrera que más nervioso estoy”.

El atacante anunció que esta ha sido su última temporada en el Levante, un club al que llegó en 2011 y en el que, según explicó, siempre se sintió “en casa”. Su segunda etapa como granota le permitió cerrar una herida que llevaba dentro desde el descenso y su posterior marcha al Villarreal.

“Dicen que las segundas oportunidades nunca fueron buenas, pero esta es la mejor de mi vida”, afirmó Morales. Su regreso tenía un objetivo claro: “Desde que regresé mi obsesión era ascender. Ese día en Burgos conseguimos un ascenso que pudo sacarme la espina que tenía en el corazón”.

El Levante eleva a Morales a la categoría de leyenda

El presidente del Levante, Pablo Sánchez, fue el encargado de abrir el acto y situar la figura de Morales en la historia del club. Su mensaje fue claro: el futbolista deja de ser capitán para convertirse en leyenda.

Sánchez recordó que Morales llegó al filial en 2011 “con la ilusión y la esperanza de convertirse en profesional” y subrayó que, quince años después, se marcha convertido en icono, capitán y uno de los futbolistas más queridos por la afición.

El presidente destacó su dimensión humana: “He visto siempre lo que le quiere la gente fuera y dentro de Valencia. Me llamaba la atención el cariño y cómo se comportaba”.

El mensaje institucional terminó con una frase que resume el vínculo entre Morales y el Levante: “Esta será siempre tu casa”.

Una segunda etapa marcada por el ascenso y la permanencia

Morales regresó al Levante en un momento delicado. El club necesitaba reconstruirse, recuperar identidad y volver a conectar con una afición golpeada por el descenso. El capitán asumió ese reto como algo personal.

Su discurso dejó claro que el ascenso no fue solo un objetivo deportivo. Era una cuestión emocional. “Todo el mundo merece volver al sitio donde fue feliz”, dijo.

También reivindicó la fuerza del grupo en estos dos años: “Equipo es la palabra y el resultado del día a día”. Para Morales, la clave fue la capacidad del vestuario para superar dificultades y mantenerse unido cuando el camino se complicó.

La permanencia en Primera cerró el círculo. Morales no se marcha en mitad de una reconstrucción ni después de una caída. Se va con el Levante otra vez estabilizado en la élite.

Morales se une ahora a la afición del Levante

El momento más simbólico llegó cuando Morales habló de la afición. Les agradeció cada foto, cada abrazo, cada sonrisa y cada aliento en los momentos difíciles

El capitán pidió que la comunión entre grada y equipo no desaparezca. Para él, el levantinismo fue clave en el ascenso y en la permanencia. “Parece un tópico, pero sois muy importantes tanto en casa como fuera. Es una de las mejores aficiones del mundo”, afirmó.

También tuvo un recuerdo especial para Delia Bullido, histórica empleada del departamento de comunicación del Levante, fallecida en diciembre. “Sé que nos cuidas muy bien y que has puesto tu granito de arena para mantenernos en Primera”, expresó.

El final de una historia que ya pertenece al levantinismo

Morales se despide del Levante, pero no se va del todo. Su historia ya forma parte de la memoria del club. Llegó al filial, se hizo profesional, se convirtió en capitán, bajó, se marchó, volvió, ascendió y se marcha dejando al equipo en Primera.

No todos los futbolistas pueden elegir un final así. Morales sí. Se marcha con lágrimas, con nervios y con la sensación de haber cerrado una etapa de forma completa. El Levante pierde a un jugador, pero el levantinismo gana a una leyenda.

Scroll al inicio