El camero ofrece una rueda de prensa para aclarar los términos de su oferta y señalar de paso a los grandes accionistas del club de Nervión, que en la previa han emitido un duro comunicado contra él y han anunciado que ha sido denunciado por incumplir lo pactado
El proceso de compra-venta de la mayoría accionarial del Sevilla FC a Sergio Ramos (primero con el apoyo de Five Eleven Capital y luego con el grupo mexicano DMI) ha derivado finalmente en un tenso enfrentamiento entre ambas partes, que se esfuerzan por defender su ‘verdad’ y controlar el relato ante una afición que asiste profundamente decepcionada a todo lo que rodea al club, al fin y al cabo el gran perjudicado por el incierto futuro que le espera, tanto a nivel deportivo como económico e institucional.
Después de que el acuerdo alcanzado entre ambas partes el pasado mes de enero haya saltado por los aires, el camero ha decidido ofrecer una rueda de prensa este lunes en un hotel de la capital hispalense para detallar las razones por la cual no ha salido adelante la transacción. De este modo, Sergio Ramos pasa a la acción no solo para lavar su imagen y defender su propuesta, sino para señalar directamente a los grandes accionistas de la entidad, que sigue en manos de las familias Castro, Alés, Guijarro y Carrión, además de José María del Nido Benavente y A-CAP (los nuevos ‘Americanos’).
El duro comunicado de los principales accionistas del Sevilla FC
Todas estas grandes familias que controlan accionarialmente la entidad de Nervión se han adelantado a los acontecimientos y han emitido un durísimo comunicado esta misma mañana. En él apuntan que se han sentido «engañados» desde el primer momento por el que fuese jugador del Real Madrid, desvelando además que ya le han comunicado que será denunciado por incumplir lo pactado. Pero no solo le será reclamado el pago de la cláusula penal, advirtiéndole también de que «su conducta dolosa y fraudulenta conllevará la reclamación de otros daños y perjuicios».

El cambio en la oferta de Sergio Ramos
Este desencuentro se produce después de que el pasado 27 de mayo, poco antes de que expirase el periodo de exclusividad concedido a Sergio Ramos y sus inversores, el camero cambiase de forma sustancial la oferta inicial, que había sido refrendada en otra reunión entre las partes el día 11. En ese último cónclave propuso destinar 120 millones de euros de forma inmediata a una ampliación de capital que le habría permitido controlar un 42% extra del capital social, inyectando la necesaria liquidez económica al club para acudir con algo de desahogo al mercado de verano.
En realidad, en el precio pactado en su momento, que alcanzaba los 450 millones menos la deuda neta, ya se contemplaba una ampliación por valor de 80 millones. El problema es que entonces Five Eleven Capital llegó poniendo sobre la mesa, teóricamente, en torno a 305 millones por el 84,5% de las acciones, que es el dinero que se iban a repartir los grandes tenedores de los títulos. Pero dicha cantidad se redujo a un tercio, pues a última hora Sergio Ramos les ofreció unos 100 millones por el 18%, lo que unido al referido 42% extra le habría llevado a controlar el 60%, suficiente para gobernar.





