El Villarreal y el entrenador pamplonés acordaron una hoja de ruta muy medida en la gestión del ‘timing’ para definir su marcha de Vallecas y su posterior llegada al equipo amarillo; la intención es cerrar el círculo por completo esta misma semana con el anuncio de su fichaje este lunes y su presentación al día siguiente, martes
La nueva era del Villarreal ya tiene fecha de arranque. El club amarillo hará oficial esta misma semana la llegada de Iñigo Pérez al banquillo de La Cerámica como relevo de Marcelino García Toral. Todo apunta a que el anuncio se producirá a lo largo de este lunes primero de junio, mientras que la presentación oficial tendría lugar al día siguiente, martes, cumpliendo así prácticamente con los plazos que avanzó públicamente Fernando Roig.
El presidente amarillo ya dejó claro hace unos días que la oficialidad del nuevo entrenador llegaría «entre el 3 y el 4 de junio», una hoja de ruta que se ha ido cumpliendo paso a paso y que ahora entra en su fase decisiva puesto que se adelanta ligeramente.
El Villarreal tiene cerrado desde hace muchas semanas el acuerdo con el técnico pamplonés, que firmará un contrato por dos temporadas, hasta junio de 2028, con una tercera campaña opcional que podría prolongar su vinculación hasta 2029.
La intención de todas las partes pasa por cerrar definitivamente el proceso esta misma semana antes de que el entrenador pueda marcharse y disfrutar de unas merecidas vacaciones después de unos meses especialmente intensos al frente del Rayo Vallecano.
Unos días de descanso antes de arrancar el nuevo reto
Iñigo Pérez ha querido tomarse unos días de asueto tras cerrar una de las etapas más importantes de su todavía joven carrera como entrenador. La derrota en la final de la Conference League ante el Crystal Palace y la posterior rueda de prensa de despedida en Vallecas han supuesto el punto final a un ciclo que le ha convertido en uno de los técnicos más cotizados del fútbol español.
El navarro se despidió oficialmente del Rayo en una comparecencia de lo más sobria en la que expresó su total agradecimiento y respeto al Rayo. Lo hizo acompañado por Raúl Martín Presa y con buena parte de sus futbolistas como asistentes. Allí confirmó que abandonaba la entidad madrileña «en paz» consigo mismo después de haber cumplido los objetivos que se había marcado cuando asumió el cargo. Sin embargo, evitó de forma rotunda cualquier referencia a su futuro, pese a que su desembarco en el Villarreal era ya un secreto a voces. Cuando fue preguntado por su próximo destino, el técnico respondió con crudeza y sin dejar espacio para ningún tipo de interpretación.
«Si usted cree que hoy, en un día como este, vamos a hablar del futuro proyecto, sea cual sea, y vamos a manchar el cierre de un círculo de dos años y medio, de procesos, de amor, de entrega de unos jugadores… Tampoco le he visto en ninguna rueda de prensa hasta ahora. Le respeto la pregunta, pero no se la voy a contestar, evidentemente».
Su tajante respuesta solo vino a confirmar el patrón marcado por el técnico navarro desde que comenzó a entablar conversaciones con el Villarreal. Discreción y respeto. Nunca ha querido faltar al Rayo y en todo momento quiso dejar claro que habría de separar perfectamente el final de un ciclo y el inicio del siguiente. El Villarreal le ha respetado siempre esta intención y ha esperado pacientemente pese a haber anunciado la marcha de Marcelino García Toral desde bastantes semanas antes.
El relevo de Marcelino ya está preparado
En Vila-real hace tiempo que se trabaja en el relevo de Marcelino. La dirección deportiva considera que Iñigo Pérez reúne todas las condiciones para liderar el nuevo proyecto deportivo: juventud, personalidad, capacidad táctica y margen de crecimiento. No en vano, el preparador navarro aterrizará en el tercer clasificado de LaLiga y en uno de los representantes españoles en la próxima edición de la Champions League. Un salto competitivo enorme respecto a su anterior experiencia, aunque respaldado por unos resultados que avalan plenamente la apuesta amarilla.
Durante sus dos años y medio al frente del Rayo Vallecano acumuló 44 victorias en 113 partidos, logró dos octavos puestos ligueros y alcanzó la final de la Conference League, firmando una de las etapas más brillantes de la historia reciente del conjunto franjirrojo.
Trabajo inmediato antes de las vacaciones
La oficialización de su llegada no supondrá únicamente una puesta de largo institucional. El técnico aprovechará sus primeros días en Vila-real para comenzar a familiarizarse con las estructuras del club, conocer de primera mano las instalaciones de la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza y mantener las primeras reuniones de planificación con la dirección deportiva.
Además, también deberá definirse definitivamente la planificación de la pretemporada, que todo apunta a que incluirá una concentración en la zona de los Alpes para la participación en la Como Cup entre el 28 de julio y el 1 de agosto. Sobre la mesa aparecen asuntos importantes de cara a la próxima temporada porque el Villarreal afrontará una campaña marcada por el regreso a la Champions League y por la necesidad de reforzar varias posiciones estratégicas de la plantilla.
Ahora bien, antes de entrar de lleno en el mercado y en la construcción del nuevo Villarreal, falta el último paso. La cuenta atrás ya está activada y La Cerámica se prepara para dar la bienvenida al entrenador elegido para liderar su nueva etapa.





