El técnico franjirrojo admitió la superioridad táctica del Crystal Palace en el Leipzig Stadium, defendió el valor humano del vestuario y evitó hablar de su posible despedida de Vallecas
Íñigo Pérez compareció con el dolor todavía encima después de la derrota del Rayo Vallecano ante el Crystal Palace en la final de la Conference League. El equipo franjirrojo cayó por 1-0 en Leipzig por un gol de Jean-Philippe Mateta en la segunda parte.
El entrenador navarro reconoció la superioridad del conjunto inglés, pero también puso el foco en la emoción de una noche histórica para el rayismo. El Rayo no levantó el título, aunque se marchó de Alemania con una imagen digna y con un grupo que, según su técnico, es “difícil de encontrar”.
Íñigo Pérez admite el dolor del Rayo: “Ver a la gente llorar te destroza por dentro”
La derrota dejó tocado al vestuario del Rayo Vallecano. No era una final cualquiera, era la primera final continental en los 102 años de historia del club, una oportunidad única para una entidad acostumbrada a competir desde la resistencia y no desde el privilegio.
Íñigo Pérez no escondió el golpe emocional. El técnico habló con crudeza de lo que supone perder una final cuando el sueño había estado tan cerca: “Son momentos complicados para todos y hay que pasarlo como se puede”.
La imagen de los aficionados rayistas en Leipzig, muchos de ellos emocionados tras el pitido final, fue una de las escenas que más afectó al entrenador: “Cuando uno pierde y lo tiene tan cerca… Ver a la gente llorar y levantar el ánimo es lo que te destroza por dentro”.
El Crystal Palace fue superior en una final que se decidió en un detalle
Íñigo Pérez fue honesto en el análisis del partido. No buscó excusas ni se refugió en la épica. Para el técnico franjirrojo, el Crystal Palace fue superior: “Ellos han sido superiores en la táctica. No hemos podido estar cerca de ganar y creo que hay que felicitarles”.
A pesar de una gran primera mitad, el conjunto rayista recibió el golpe definitivo al inicio de la segunda. Adam Wharton condujo hasta la frontal, Augusto Batalla rechazó su disparo y el balón quedó en la pierna izquierda de Jean-Philippe Mateta, que marcó el único gol del partido.
El gol de Mateta dejó tocado al Rayo, pero no lo hundió
Íñigo Pérez interpretó el partido como una final de control y miedo al error en su primera fase. Ninguno de los dos equipos quiso romperse demasiado pronto y eso llevó a un primer tiempo más táctico que brillante.
El gol del Palace cambió por completo el escenario, pero el equipo de Vallecas no se descompuso. Íñigo Pérez movió el banquillo, adelantó metros, dio entrada a cuatro cambios, y el Rayo empezó a parecerse más a sí mismo: “El gol es una jugada aislada y te deja tocado. Luego nos hemos repuesto y desquitado esa sensación de no ser nosotros”.
Íñigo Pérez defiende a un vestuario especial: “Son jugadores que se quieren mucho”
Más allá del análisis táctico, el entrenador quiso destacar el valor humano del grupo. La final de Leipzig cerró una temporada extraordinaria para un vestuario que ha sostenido al Rayo en LaLiga, ha llegado a una final europea y ha conectado con la grada de una forma muy poco habitual.
Íñigo Pérez explicó que ha vivido buenas plantillas a lo largo de su carrera, pero considera que el actual Rayo tiene algo diferente: “He tenido muy buenos vestuarios, pero este grupo es especial. Son jugadores que se quieren mucho, se perdonan cuando se equivocan”.
El futuro de Íñigo Pérez queda en el aire tras la final europea
La pregunta inevitable llegó al final: si este había sido su último partido como entrenador del Rayo Vallecano. Íñigo Pérez no quiso alimentar el debate en una noche marcada por la tristeza de la derrota y por la presencia masiva de aficionados rayistas: “No es adecuado hablar de esto. Está lleno de rayistas y me da mucho pudor”.
La respuesta no confirma nada, pero tampoco despeja las dudas. Su futuro lleva semanas rodeado de rumores, con el Villarreal muy atento a su situación y con el propio Rayo intentando retener al técnico que ha llevado al club a la mayor noche europea de su historia.
El Rayo cae en Leipzig, pero sale reforzado en su identidad
El Rayo Vallecano no ganó la Conference League, la levantó el Crystal Palace, pero el club franjirrojo deja Leipzig con un lugar nuevo en su propia historia. Llegó a una final europea, compitió ante un rival mucho más poderoso económicamente y llevó a miles de aficionados a vivir una noche que hace años parecía imposible.
Íñigo Pérez no quiso vender una derrota feliz. Le dolió el resultado, el vestuario y la afición, pero también dejó claro que este grupo ha construido algo que va más allá de un marcador.
El futuro del entrenador queda pendiente, pero eso será un tema a tratar en el futuro. En Vallecas se perdió una final, pero confirmó que su identidad también puede competir en Europa.





