Enrique Riquelme altera el plan de Florentino para anunciar a Mourinho

Enrique Riquelme altera el plan de Florentino para anunciar a Mourinho

La Junta Electoral valida oficialmente la candidatura del empresario alicantino y la primera consecuencia es que el fichaje del técnico portugués tendrá que esperar y además se complica; la ventana de salida en su contrato se cierra el próximo 26 de mayo y las elecciones no serán previsiblemente hasta el 7 de junio

La irrupción de Enrique Riquelme en la carrera electoral a la presidencia del Real Madrid ha alterado por completo la hoja de ruta que Florentino Pérez tenía diseñada para cerrar la llegada de José Mourinho al banquillo blanco. Lo que hasta hace apenas unos días parecía una operación encaminada y pendiente únicamente de los últimos detalles formales, ha entrado ahora en una fase de máxima incertidumbre marcada por los tiempos electorales y por la postura del Benfica, que ya se prepara para endurecer cualquier negociación.

La confirmación de que habrá elecciones a la presidencia del club tiene como primera e inmediata consecuencia la posposición de los planes con el futuro entrenador y obliga a esperar a la resolución de los comicios pese a que el mandamás madridista ya tenga un acuerdo con el míster luso.

La ‘ventana’ de salida de Mourinho del Benfica ya no cuadra

El técnico portugués tiene una cláusula de salida muy concreta especificada en su contrato con el Benfica, tal y como él mismo ha manifestado, una ‘ventana’ que le permite negociar su salida y resolver su contrato entre el 18 y el 26 de mayo. Hay que recordar que su vinculación con el club lisboeta le sigue atando hasta el 30 de junio de 2027.

Esta fórmula permitiría al Real Madrid hacerse con sus servicios por una cantidad cercana a los siete millones de euros sin necesidad de negociar con el Benfica. Después de esa fecha, el escenario cambia por completo. La entrada en juego de Riquelme hace que esta ventana de salida se vaya a abrir precisamente cuando más está lloviendo fuera, en plena campaña electoral. Es evidente que Florentino no contaba con una batalla electoral cuando decidió convocar al madridismo a las urnas en su famosa rueda de prensa.

El Benfica tiene la sartén por el mango a partir del 27 de mayo

Una vez desaparezca esa cláusula y la ‘ventana’ se cierre, el Benfica recuperará el control absoluto de la situación y en Lisboa no están precisamente por la labor de facilitar la salida de su entrenador. En el club portugués entienden que el contexto ha cambiado y creen que pueden sacar un beneficio económico mucho mayor aprovechando la situación de bloqueo institucional que vive ahora el Madrid.

Las relaciones entre ambas entidades atraviesan uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Los desencuentros producidos en los últimos meses por diferentes operaciones han ido desgastando la relación entre el Benfica y el Real Madrid. La salida frustrada de Carreras, las diferencias por los tiempos del mercado antes y después del Mundial de Clubes, varios episodios calientes en Champions y algunos roces derivados de la polémica entre Prestianni y Vinicius han deteriorado el vínculo entre ambos clubes. Y el caso Mourinho ha sido el golpe definitivo.

En el Benfica no gustó nada que su entrenador hiciera pública la existencia de una oferta de renovación y que dejara claro que no pensaba estudiarla hasta después del último partido de la temporada. El técnico interpretó aquel movimiento como una reacción oportunista y tardía del club, casi forzada después de que el Real Madrid apareciera en escena. Y desde entonces, la sensación en ambas partes es que el ciclo está terminado.

Mourinho quiere marcharse

Eso sí que no ha cambiado. De hecho, tiene decidido desde hace semanas que no continuará en el Benfica independientemente de lo que ocurra finalmente con el banquillo del Real Madrid.

El portugués maneja otras propuestas importantes y entiende que este verano es el momento adecuado para iniciar un nuevo proyecto, aunque su prioridad sigue siendo el Real Madrid.

Florentino puede negociar, pero no cerrar su fichaje

El problema es que ahora el club blanco se ve obligado a esperar. Los Estatutos y la Junta Electoral permiten que el Real Madrid siga operando en el mercado durante el periodo electoral, tanto en entradas como en salidas. Sin embargo, la figura del entrenador tiene un peso político demasiado importante como para tomar una decisión definitiva en mitad de una campaña electoral. Se entendería como una falta de respeto a la propia naturaleza de las elecciones. Y ahí es donde la candidatura de Enrique Riquelme introduce un elemento de presión inesperado.

Las elecciones ya son oficiales

Tras presentar el aval y los documentos el Valdebebas, la candidatura del empresario alicantino ha sido validada oficialmente este domingo por la Junta Electoral, por lo que Mourinho se ve obligado a esperar. Riquelme no contempla a ‘Mou’ como una opción para su proyecto ya que su gran apuesta sigue siendo Jürgen Klopp.

Cierto es que en Valdebebas consideran muy probable una nueva victoria de Florentino Pérez, pero la mera existencia de unas elecciones retrasa inevitablemente cualquier anuncio y obliga a aplazar movimientos que el club tenía previsto acelerar en los primeros días de la próxima semana, cuando la ‘ventana’ del contrato de Mourinho permitía hacerlo.

Mourinho se mantiene a la espera

Mientras tanto, Mourinho sigue pendiente de todo lo que ocurre alrededor del Madrid. Ha estudiado a fondo los últimos partidos, ha trasladado sus prioridades en materia de salidas y tiene claro qué posiciones necesitan refuerzos inmediatos. Sin embargo, no le ha quedado más remedio que aceptar que durante al menos dos semanas Florentino centrará gran parte de sus esfuerzos en asegurar su continuidad presidencial antes de afrontar decisiones estructurales de tanto impacto.

El portugués mantiene la calma y sigue convencido de que acabará entrenando al Real Madrid. Considera que esta puede ser la última gran oportunidad de su carrera para conquistar una Champions que siempre sintió pendiente en el Bernabéu. Pero ahora, por primera vez desde que comenzaron los contactos, el calendario electoral amenaza seriamente con alterar todos los tiempos previstos e incluso su contratación si fuese Riquelme el vencedor en los comicios.

La fecha de las elecciones, en el aire

En principio, todo apunta a que las elecciones a la presidencia del Real Madrid se celebrarán el domingo 7 de junio, aunque en las últimas horas ha surgido una corriente que no descarta que la campaña electoral se alargue tan solo durante una semana y que el madridismo sea convocado a las urnas el domingo próximo, 31 de mayo.

En cualquier caso, este retraso pone en riesgo los planes de Florentino Pérez y del propio José Mourinho ya que el Real Madrid, como club, está obligado a actuar con una cautela extrema con este asunto.

Scroll al inicio