Tanto el piloto ovetense como el madrileño Carlos Sainz esperan que la lluvia cambie este domingo por completo la carrera en el Gran Premio de Canadá
Los pilotos españoles saldrán desde el fondo de la parrilla de salida en el Gran Premio de Canadá de Fórmula 1 después de que Carlos Sainz acabara decimoquinto y Fernando Alonso decimonoveno. Sin embargo, todo podría variar en el circuito Gilles Villeneuve si, como todo hace indicar, aparece un elemento añadido: la lluvia.
El líquido elemento lo iguala todo y pilotos que se manejan muy bien con él, como Fernando Alonso, sueñan con su presencia a la hora en la que se disputa en Gran Premio canadiense.
«Si llueve mañana, será interesante, ya que no hemos corrido en condiciones de lluvia con este nuevo reglamento, y los niveles de grip (agarre) serán muy bajos aquí», avisaba Fernando Alonso, quien cree que ese factor puede ser determinante y puede hacer una escabechina y cambiar todo el panorama de la carrera.
«Será una carrera exigente para todos, pero habrá que ver qué es lo que podemos hacer», añadía el asturiano, cuyo monoplaza sólo está por delante de los Cadillac, pero que aspira a seguir evolucionando tras los problemas vividos en el Sprint, donde acabó retirándose, como él mismo confirmaba, por los problemas que tuvo en el inicio. «En la prueba sprint, tuvimos un toque en la primera curva y, al final, tuvimos que retirar el coche», aclaró.
Sobre el fin de semana y el rendimiento del Aston Martin, el español se mostraba cauto, en consonancia con lo que está diciendo esta temporada. «Siempre disfruto pilotando aquí en Canadá y este fin de semana me he sentido un poco más competitivo. Hemos dado algunos pequeños pasos en la dirección correcta, pero aún necesitamos mejorar nuestro rendimiento para pasar a la Q2″, advierte.
Carlos Sainz, expectante ante la posibilidad de lluvia
Si Alonso espera la lluvia, Carlos Sainz… también. El madrileño sí sabe este año lo que es conseguir puntos con su Williams e, incluso, meterse en una Q3, como hizo el viernes en la Clasificación del Sprint. Por eso, todo lo que desestabilice e iguale a su monoplaza con los otros que están por delante es bienvenido.

«Si llueve mañana, será la primera vez que rodemos con neumáticos de mojado con el nuevo reglamento. Va a ser un reto para todos los equipos el comprender los neumáticos y la distribución de la energía en condiciones de lluvia, así que será interesante ver cómo se desarrollan las cosas; y vamos a intentar sacar lo máximo posible de nuestra carrera”, advierte un Sainz que tras disfrutar el viernes, el sábado le tocó sufrir.
«Ha sido un día más complicado. Progresamos bastante en lo que a la puesta a punto se refiere durante la noche y el coche tenía el ritmo para estar entre los doce primeros, pero en la última vuelta de la Q2 perdí algunas décimas en el primer sector, lo que resultó costoso, aunque sinceramente, creo que la Q3 estaba fuera de nuestro alcance esta vez», reconoce el piloto de Williams, que saldrá más retrasado que en otros grandes premios, pero que aspira a luchar por los puntos, como hiciera ya antes esta temporada. Su compañero, como suele ser habitual esta temporada, acabó por detrás de él.





