Marc Márquez y su nueva maldición que empezó antes de Le Mans

Marc Márquez y su nueva maldición que empezó antes de Le Mans

El de Cervera sumó una nueva caída en Francia, lo que obligará a pasar de nuevo por el quirófano. Su fin de semana en tierras galas comenzó mal y ha terminado antes de tiempo y de la peor forma posible. Y ahora tendrá que lidiar con una estadística que empieza a crecer negativamente en su palmarés

Lo que mal empieza, peor acaba. Y el Gran Premio de Francia no ha podido tener peor final para Marc Márquez. Sus sensaciones no eran buenas antes de aterrizar en tierras galas y se ha despedido de ellas sin poder completar el certamen. Y lo que es peor, ha podido entregar su corona de vigente campeón prácticamente ya.

El nueves veces campeón del mundo voló literalmente por los aires en la carrera al sprint que se disputó durante la jornada del sábado. Y la peor noticia se confirmó minutos después: tenía que pasar de nuevo por quirófano y, por lo tanto, decía adiós a sus opciones de estar en el Gran Premio de Cataluña, que se disputará el próximo fin de semana.

El comienzo de una maldición para Marc Márquez

Con estas palabras, el piloto catalán llegó a Le Mans: «Yo tengo que trabajar en mi garaje para coger confianza, porque ahora mismo no estamos listos para demostrar velocidad ni para luchar por el campeonato. Estoy trabajando en poner en orden todos los aspectos, porque la moto va bien. No es que los demás vayan más rápido, sino que yo voy más lento».

Y esa desconfianza se palpó en la primera jornada en Francia, donde sumó el vigésimo fracaso de su carrera en una práctica oficial. No pasó el corte para clasificarse directamente a la Q2 y el sábado tuvo que hacer los deberes antes de correr la sprint.

Pese a ello, los hizo y muy bien. Incluso, luego, en la Q2 casi termina llevándose la ‘pole’, pero se la arrebató su compañero Pecco Bagnaia.

Sin embargo, lo que Marc Márquez no sabía era que su nueva maldición había comenzado incluso antes del viernes. Seguramente el último precedente le rondaría por su cabeza, pero también se le debió olvidar pronto por las señales que estaban transmitiendo las Ducati este fin de semana. Y es que la última vez que tuvo que pasar por la Q1 (sólo ha tenido que disputarla 20 veces en toda su trayectoria en la categoría reina), también acabó el fin de semana en el hospital.

El Gran Premio de Indonesia 2025, con Bezzecchi como verdugo

Fue en Indonesia, el pasado mes de octubre. Aquella vez fue durante la carrera larga y en dicha ocasión fue Marco Bezzecchi (Aprilia Racing) quien tuvo la culpa arrollándole en un intento de adelantamiento. El italiano partió aquel día desde la ‘pole’, no tuvo la mejor salida y Marc Márquez, desde la tercera fila y con el noveno Mundial ya en sus vitrinas de forma matemática, le ganó posiciones. Así, en un intento de adelantamiento por el interior, el ’72’ tocó la parte trasera de la Ducati del ’93’ y Márquez se fue al suelo a alta velocidad. Bezzecchi también terminó cayendo pero la peor parte se la llevó el español.

Los dos salieron andando por su propio pie, pero Marc tuvo que pasar por el quirófano y dijo adiós a lo que restaba del campeonato por una nueva fractura de clavícula. Dicha lesión le ha mermado desde entonces, ya que su pretemporada para este curso no ha sido la que hubiese deseado.

Y desde entonces, el catalán nunca se ha vuelto a sentir cómodo en la moto. Algo en su cuerpo ha vuelto a hacer ‘click’ y ello le impide dominar la Ducati como antes de aquella caída.

El viernes aquel en Indonesia tuvo dos caídas

En Indonesia la cosa tampoco empezó nada bien para Marc, porque tuvo dos caídas. Una de ellas le obligó a pasar por la Q1 (la 19ª de su carrera). Tras coronarse como Campeón del Mundo de MotoGP en Japón con el séptimo título mundialista de la categoría reina en su palmarés, no se podía ni imaginar lo que le esperaba por delante. O mejor dicho, por detrás.

Tras dichas caídas, así se mentalizaba Márquez para lo que restaba de fin de semana: «Ganas y mañana ya otra vez encima de la moto, pero con una mentalidad un poquito ya más suave y diferente».

Las estadísticas en la Q1 sí le sonríen

De las 20 ocasiones que ha tenido que pasar por la Q1, la gran mayoría han terminado con final feliz. En Honda, durante su etapa más laureada, fueron muy pocas las veces que tuvo que disputar la Q1. Sin embargo, tras la lesión de 2020 dichos registros comenzaron a aumentar y, sobre todo, tras su llegada a Gresini Racing para comenzar su andadura en Ducati.

Las lesiones, el desarrollo de la moto y su adaptación a la misma le han obligado a acudir a la ‘repesca’ del sábado más de lo esperado en las últimas temporadas.

Sin embargo, de estas 20 ocasiones, en 16 ha conseguido pasar a la Q2. La última vez en Francia este mismo fin de semana, donde incluso rozó posteriormente la ‘pole’.

El pasado viernes, Marc Márquez dejó los deberes para el final. Por la mañana acabó noveno en la FP1, pero por la tarde, una caída in extremis de su compañero Bagnaia, le obligó a cortar gas por las banderas amarillas y eso le impidió completar su último intento para meterse en la Q2.

Marc Márquez ya había detectado su problema

El piloto catalán llevaba semanas diciendo que tenía problemas con el tren delantero de su moto, que no estaba cómodo. La última prueba de ello fue el tiempo que se llevó en el box esperando a que sus mecánicos le modificaran las horquillas delanteras de su Ducati. Y fue precisamente el tren delantero lo que le jugó una mala pasada, como se aprecia en las imágenes de la caída.

El récord de pista y la Q2 cegaron a Marc Márquez

El piloto español debió olvidarse del precedente de Indonesia fruto del ritmo de récord absoluto que tuvo en la Q1. Aunque la ‘pole’ se la llevó Bagnaia, Márquez había logrado su pase a la Q2 con un nuevo récord absoluto de 1:29.288, lo que le hizo empezar a recuperar sensaciones de campeón en el fin de semana.

Luego, en la Q2 salió a por todas y no le fue mal tampoco. Pero Bagnaia, su compañero de equipo, le quitó la primera posición de la parrilla de salida por 12 milésimas de segundo.

Marc Márquez se despide de Montmeló

Marc Márquez tenía marcado en rojo en su calendario el Gran Premio de Cataluña. Después del certamen en Montmeló tenía programada una cirugía para extraer el tornillo doblado de su hombro derecho. El mismo que le estaba impidiendo pilotar con naturalidad.

Sin embargo, tras fracturarse el quinto metatarsiano del pie derecho en la caída del sprint de este sábado, aprovechará este domingo para que le reparen tanto el pie como su hombro derecho.

El comunicado de Marc Márquez

Será la octava vez que Marc Márquez tenga que visitar un quirófano desde su célebre y desgraciada caída en Jerez de 2020. Y con este comunicado confirmaba el catalán los peores presagios tras regresar a Madrid procedente de Le Mans:

«Hay rotura del quinto metatarsiano. No lo había dicho, pero ya había una cirugía programada para el hombro derecho, porque estaba teniendo más problemas de lo normal. Me estaba intentando convencer, pero algo no iba bien, fui al médico y pudieron ver que tras la caída de Indonesia todo estaba perfecto, pero el famoso tornillo estaba roto, una posición diferente.

Tenía una sensación muy rara y pensaba que mentalmente estaba bloqueado, pero vieron que en la posición de una MotoGP el tornillo me tocaba el nervio radial y eso me hacía ser inconstante y tener caídas. Lo haremos todo de golpe.

Me tengo que recuperar bien con la dinámica de recuperar mi futuro, competir de esta manera no es lo adecuado, puedo ir rápido, pero con este problema fallas cuando menos te lo esperas.

Ayer fallé en la vuelta rápida y hoy lo he vuelto a hacer, pero los doctores han sido positivos y después de Jerez ya fueron a buscar un problema y lo encontraron. Eso es una buena noticia.

Yo cada carrera iba a peor en la pista, pero esto ha pasado cuando ha tenido que pasar y me da más tiempo para recuperarme. Yo insistía en que la moto iba bien y no quería dar explicaciones, porque soy de llorar poco», finalizó el nueve veces campeón del mundo.

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