Marcelino persigue cerrar su etapa con la mejor temporada de su carrera

Marcelino persigue cerrar su etapa con la mejor temporada de su carrera

El técnico asturiano solo necesita ganar tres de los cinco partidos que restan para superar una plusmarca personal de puntos que logró cuando fue entrenador del Valencia en la temporada 2017/2018

El derbi valenciano entre Villarreal y Levante puede ser el de la confirmación del objetivo para los amarillos, el día del cierre definitivo con la certificación matemática de la Champions y la casi total seguridad de que el ‘Submarino’ terminará tercero solo por detrás de Barcelona y Real Madrid. Será una tarde con sabor a despedida para Marcelino. Logrado el objetivo, el técnico asturiano tiene intención de comparecer en los próximos días junto al presidente, Fernando Roig, para escenificar su adiós de La Cerámica.

No obstante, el míster de Villaviciosa no tiene ninguna intención de irse de vacaciones. Antes hay que terminar el trabajo y los objetivos no son en absoluto desdeñables. Marcelino tiene la total intención de marcharse firmando antes la mejor temporada de su carrera, algo que está muy al alcance.

Tres triunfos le separan del mejor Marcelino

El técnico asturiano tiene como referencia los 73 puntos que logró con el Valencia en la campaña 2017/2018, hasta ahora su mejor registro en Primera División. A este Villarreal le bastan nueve puntos más para superarlo, por lo que necesita tres victorias más para hacerlo en los cinco partidos que restan. Con 65 puntos, su equipo sigue compitiendo con una regularidad que invita a pensar en algo grande.

Más allá de la clasificación para la Champions, que está prácticamente asegurada, lo que hay ahora mismo sobre la mesa es la posibilidad de firmar un curso histórico. No solo para el club, sino también para un entrenador que, desde que debutó en la élite en 2006 con el Recreativo de Huelva, ha pasado por banquillos como Racing de Santander, Zaragoza, Sevilla, Athletic Club, Villarreal y Valencia.

Esta segunda etapa en La Cerámica está teniendo un punto especial. El equipo no solo gana, sino que transmite solidez, continuidad y una sensación de bloque que recuerda a las mejores versiones del propio Marcelino. Y eso se refleja especialmente en casa, donde el Villarreal tiene por delante tres partidos más que pueden terminar de redondear el curso.

Encadenar ocho victorias como local, primer hito histórico

Si logra ganar esos tres encuentros, el ‘Submarino’ alcanzaría las ocho victorias consecutivas como local, igualando su mejor registro histórico en Primera División, precisamente conseguido también con Marcelino en el banquillo en la temporada 2014/2015. No sería un dato menor, sino la confirmación de que el equipo ha vuelto a hacerse indestructible en su estadio.

Los retos no se quedan ahí. El Villarreal suma ya 65 puntos y tiene margen suficiente para mirar aún más arriba en la historia del club. El listón lo marca la temporada 2007/2008, cuando el equipo dirigido por Manuel Pellegrini alcanzó los 77 puntos y firmó el mejor resultado de su historia con un subcampeonato de Liga.

Ahora, ese registro vuelve a estar en el horizonte. Si el equipo gana cuatro de los cinco partidos que le quedan, alcanzaría esa cifra. Y si además suma en el quinto, la superaría. Un escenario que hace unos meses podía parecer ambicioso, pero que ahora mismo no suena ni mucho menos a utopía viendo la progresión del equipo, que está llegando como un tiro al tramo final.

Puede superar dos récords históricos de victorias y goles

También está en juego el número de victorias. Aquel Villarreal de Pellegrini llegó a las 24, mientras que el actual ya suma 20. Es decir, tiene margen real para acercarse e incluso superar ese techo histórico. Todo dependerá de cómo se autogestione en este tramo decisivo, donde el calendario ofrece partidos exigentes, pero también oportunidades claras para seguir sumando ya que hay algunos rivales que no se jugarán demasiado.

Incluso en el apartado ofensivo hay objetivos abiertos. El equipo acumula 59 goles y, aunque superar los 71 de la pasada campaña parece más complicado, no es un registro completamente fuera de alcance si mantiene su ritmo.

En paralelo, el Villarreal también busca completar un pleno de victorias ante rivales de la Comunitat Valenciana, después de haber superado ya a Valencia y Elche y de haber ganado en el Ciutat de Valencia. Un detalle más dentro de una temporada que no deja de sumar pequeños hitos.

Con todos estos guarismos sobre la mesa, en Villarreal tienen muy claro que lo que está construyendo Marcelino va más allá de los números. Es la sensación de haber recuperado una identidad competitiva, de haber armado un equipo fiable y de haber devuelto al equipo a ese escenario en el que se mueve con naturalidad peleando con los mejores. Y en ese contexto, el técnico asturiano tiene ante sí una oportunidad inmejorable. No solo es el hecho de dejar al equipo en Champions, sino de cerrar esta etapa firmando la mejor temporada de su carrera. Un broche de oro a la altura de un entrenador de leyenda.

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