El fondo saudí retira su apoyo financiero y la competición se lanza a los brazos de Gene Davis y Jon Zinman con el objetivo de encontrar nuevos inversores para asegurar la sostenibilidad a largo plazo
Son días de cambios estructurales en el LIV Golf. Tras su arrolladora aparición llevándose a grandes figuras como Jon Rahm a base de contratos millonarios, ahora empieza a tambalearse una vez que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF, en sus siglas en inglés) ha decidido retirar su financiación, obligando a que la competición pegue un volantazo para renovar su cúpula directiva con el fin de atraer a nuevos inversores.
En el comunicado emitido por el LIV este anuncia la incorporación de los expertos financieros Gene Davis y Jon Zinman por su experiencia en la gestión de situaciones complejas y la generación de valor para organizaciones globales. El plan es que sean las dos figuras que definan el futuro.
«El cometido de ellos será emprender una nueva estrategia y guiar a la liga en su próxima etapa. La liga se enfoca en asegurar socios financieros a largo plazo para respaldar su transición desde una fase inicial a un modelo de inversión diversificado con múltiples socios», señala la nota de LIV, el proyecto que nació en 2022, rivalizando con los dos circuitos tradicionales, el PGA Tour estadounidense y el DP World Tour europeo.
Un trabajo arriesgado, pero viable
La llegada de Davi y Zinman ha sido inmediata tras el anuncio por parte de varios medios estadounidenses de que el PIF, el brazo inversor del régimen saudí, había decidido de manera formal retirar sus fondos al LIV, produciéndose a su vez la salida de la junta directiva de Yasir Al-Rumayyan, la persona que moldeó la liga a base de contratos multimillonarios con estrellas como el español Jon Rahm o el estadounidense Bryson DeChambeau.
Gene Davis no duda que pueden solucionarlo. «Existe una clara oportunidad para ayudar a la liga a formalizar su estructura, atraer y asegurar capital a largo plazo y posicionar el negocio para el crecimiento. Esperamos posicionar a LIV Golf para el éxito futuro», señala el presidente y director ejecutivo de Pirinate, una consultora especializada en asesoría estratégica y en gestionar reestructuraciones de proyectos empresariales.
Cambia la inversión, pero no el contexto
En el comunicado del LIV no se hace mención al PIF, que se estima que ha destinado a la liga de golf más de 5.000 millones de dólares (unos 4.250 millones de euros), ni a la salida de la directiva de Al-Rumayyan. Lo que sí destaca la misiva es que la liga sigue teniendo plena confianza en el modelo de equipos, uno de sus rasgos distintivos, lo que le ha permitido aumentar en un cien por cien sus ingresos respecto al pasado año y registrar cifras récord de asistencia a los torneos.

«LIV Golf está aprovechando este impulso para entablar conversaciones constructivas y con visión de futuro con potenciales inversores y socios globales que comparten su visión de un golf inclusivo y modernizado. Para los aficionados, jugadores y socios de la liga, el compromiso con el golf de primer nivel permanece inalterable a medida que avanza este proceso», sentencia.




