Un Rashford de alto impacto busca la titularidad en el Barcelona de Flick

Un Rashford de alto impacto busca la titularidad en el Barcelona de Flick

Marcus Rashford se ha convertido en uno de los futbolistas más productivos del FC Barcelona en la primera mitad de la temporada. Sin ser titular indiscutible, el atacante inglés está respondiendo a la exigencia de Hansi Flick con números, influencia en el juego y una implicación creciente

Rashford está firmando una temporada de alto impacto en el Barcelona. El extremo inglés ya ha alcanzado los dobles dígitos: 10 goles y 11 asistencias entre todas las competiciones, cifras especialmente significativas si se tiene en cuenta que no parte como titular habitual. Ha participado directamente en 18 de los 35 partidos oficiales del Barça, dejando huella en 11 encuentros de LaLiga, cinco de Champions League y dos de Copa del Rey, una regularidad que pocos jugadores de rotación pueden igualar.

Ante el Albacete, en los cuartos de final de la Copa del Rey, su influencia volvió a quedar patente. Ejecutó el saque de esquina que permitió a Ronald Araujo marcar de cabeza el 0 a 2, firmando así su cuarta asistencia de córner de la temporada. Una cifra que subraya su peso en el balón parado, una faceta cada vez más valorada por el cuerpo técnico.

Flick le exige más, porque sabe que puede darlo

Pese a los números, Hansi Flick no se conforma. Tras el encuentro copero, el técnico alemán fue claro al analizar su rendimiento: “Creo que tiene mucho potencial que mostrar. Siempre nos fijamos en los goles, en el último pase… porque se puede mejorar”.

El técnico alemán destacó especialmente su velocidad y su técnica, convencido de que Rashford todavía puede ser más decisivo si logra una mayor continuidad. El mensaje es claro: el entrenador valora su aportación, pero le pide un paso adelante en mentalidad, actitud y constancia, aspectos clave para consolidarse en un equipo que aspira a todo.

Un recurso táctico muy valioso

Más allá de las cifras, Rashford aporta matices tácticos que Flick considera diferenciales. Su capacidad para abrir el campo, atacar la profundidad y castigar defensas cansadas lo convierten en un perfil ideal para partidos ante rivales con bloque bajo o línea de cinco defensores. En ese contexto, su amplitud permite liberar espacios interiores y facilitar la aparición de jugadores como Frenkie de Jong o Dani Olmo.

En el duelo ante el Albacete, aunque falló un mano a mano, su voluntad de ser protagonista fue constante: participó en la jugada del 0 a 1 de Lamine Yamal, puso un centro medido para el segundo gol y rozó la asistencia perfecta en otra acción que no llegó a concretarse.

Futuro abierto, pero con guiños al Barça

Marcus Rashford llegó cedido desde el Manchester United, con una opción de compra cercana a los 30 millones de euros. Desde Inglaterra, algunos rumores apuntan a que Michael Carrick vería con buenos ojos su regreso si continúa al frente del United, pero la realidad parece otra.

Según informaciones de The Mirror, el propio futbolista se siente cómodo en España y estaría dispuesto incluso a rebajar sus pretensiones salariales para facilitar su continuidad en el Barça. Su prioridad pasaría por seguir en el Spotify Camp Nou más allá del Mundial de 2026, donde espera estar presente con Inglaterra bajo la dirección de Thomas Tuchel.

Un revulsivo que ya pide algo más

Superada la mitad de la temporada, Rashford no ha sorprendido por su perfil, pero sí por su eficacia. Sigue siendo un jugador de contrastes: capaz de decidir partidos con una acción y, al mismo tiempo, de fallar ocasiones claras si tiene tiempo para pensar demasiado. Sin embargo, su predisposición al trabajo colectivo y su adaptación al modelo de Flick han sido notables, especialmente en la presión y las transiciones.

Si mantiene este nivel de impacto y logra dar el salto de regularidad que le exige su entrenador, Marcus Rashford puede pasar de ser un recurso de lujo a una pieza estratégica del proyecto azulgrana. Y entonces, el debate sobre su fichaje definitivo dejará de ser una hipótesis para convertirse en una decisión clave de futuro.