El histórico campeón de la Premier League queda a ocho puntos de la salvación en Championship tras una racha crítica y una sanción que ha condicionado toda la temporada, precipitando su descenso a Tercera división
El Leicester City volvió a caer derrotado, esta vez ante el Portsmouth (1-0), y se sitúa al borde del descenso a League One, la Tercera división inglesa. A falta de tres jornadas, los ‘Foxes’ están a ocho puntos de la permanencia en Championship.
El equipo inglés, campeón de la Premier League hace diez años, vive una de las peores crisis de su historia reciente, marcada por malos resultados, sanciones económicas y una planificación deportiva fallida.
Una derrota que acerca el descenso de forma casi definitiva
El Leicester afrontaba el duelo ante el Portsmouth como una final, pero volvió a mostrar sus enormes carencias. El único gol del partido llegó en el minuto 70, cuando Ibane Bowat aprovechó un error defensivo para marcar de cabeza.
Hasta ese momento, el conjunto visitante había tenido el control del balón, pero sin generar peligro real. La falta de precisión en el último tercio volvió a condenar a un equipo incapaz de reaccionar. Tras el gol, el golpe anímico fue evidente. El Leicester lo intentó sin claridad, chocando una y otra vez contra una defensa bien organizada que protegió el resultado hasta el final.
Una racha insostenible que explica el hundimiento
Los números reflejan la magnitud de la crisis. El Leicester solo ha ganado uno de sus últimos 17 partidos, una dinámica que le ha llevado directamente a los puestos de descenso.
Actualmente, el equipo suma 41 puntos y es penúltimo en la tabla, solo por delante del Sheffield Wednesday, que arrastra sanciones deportivas.
La situación podría empeorar en la próxima jornada, ya que tras la victoria del West Bromwich Albion ante el Preston, una derrota del Leicester ante el Hull City, que pelea por estar en los puestos de ‘playoff’, certificaría el descenso ante su propia afición.
La sanción de seis puntos, un golpe determinante
Uno de los factores clave en esta caída ha sido la sanción de seis puntos impuesta por irregularidades financieras en la temporada 2023-2024. El club perdió recientemente la apelación, lo que terminó de hundir sus opciones de salvación en el tramo final del campeonato.
Sin esa penalización, el Leicester estaría mucho más cerca de la permanencia, lo que añade aún más frustración a una temporada marcada por errores dentro y fuera del campo.
Del milagro de 2016 al caos institucional actual
La situación actual contrasta de forma radical con la historia reciente del club. En 2016, el Leicester protagonizó uno de los mayores milagros del fútbol al conquistar la Premier League con Claudio Ranieri. Aquel equipo, liderado por Jamie Vardy, Riyad Mahrez y N’Golo Kanté, pasó de ser candidato al descenso a campeón contra todo pronóstico.
Sin embargo, desde entonces, las decisiones erráticas han marcado el rumbo del club. El despido de Ranieri apenas meses después del título fue el inicio de una cadena de cambios constantes en el banquillo.

Fichajes fallidos y pérdida de identidad deportiva
A los problemas en la dirección técnica se suman decisiones cuestionables en el mercado. El Leicester ha invertido en fichajes que no han rendido al nivel esperado. Casos como Patson Daka, Oliver Skipp o Jannik Vestergaard reflejan una política deportiva poco eficaz en los últimos años.
Incluso operaciones positivas, como la de Youri Tielemans, terminaron mal gestionadas, permitiendo su salida como agente libre. Todo ello ha contribuido a un equipo sin rumbo ni identidad clara.
Un final de temporada que puede marcar una década
El Leicester afronta ahora tres jornadas decisivas en Championship en las que necesita un milagro para evitar el descenso a la tercera categoría del fútbol inglés.
La caída sería histórica para un club que hace apenas una década tocaba el cielo y que ahora se enfrenta a uno de los momentos más críticos de su existencia.
El desenlace parece cada vez más inevitable. Y lo que está en juego no es solo una categoría, sino el futuro de todo un proyecto que pasó de hacer historia, a estar a un paso del abismo.





